martes, 18 de diciembre de 2012

Bajo la mirada del otro

Una de las cosas que nos hace ir tranquilos por la vida es creer que nuestra visión del mundo es la correcta, que lo que nosotros entendemos como bueno es lo normal y que la gran mayoría de la gente es así, que piensa como nosotros.
Es un error. Un error de cojones.
Lo peor del tema es que se acaba desarrollando una especie de superioridad moral que nos permite, sin ningún tipo de reflexión, ir juzgando a los demás sin pararnos a pensar por qué alguien actúa de una manera si no es de la manera en la que actuaríamos nosotros. Por supuesto que hay cosas objetivamente buenas o malas, pero antes de juzgarlas como tales no es mal ejercicio mirarlas con el prisma desde el que la miran los demás y ver si nuestra opinión se ha distorsionado. Aunque sea un poco.
Esto viene a cuento por todo lo que llevo escuchado y leído desde el viernes por el asesinato múltiple de Connecticut. Que un pirado coja un rifle y asesine a sangre fría es algo que me espeluzna, pero no quiero hablar ni de eso ni de cómo la violencia está generalizada, eso daría para muchos otros posts que dejaremos para los comentarios o para otro día.
De lo que quiero hablar es del hecho de cómo desde aquí vemos a la gente de allí, de cómo pensamos que son, básicamente una panda de chalados con un arsenal guardado en el armario. Y muchos lo son, por supuesto, pero nunca nos paramos a pensar cómo lo ven ellos, más allá de nuestra información que se limita a saber que existen unos señores muy malos de la asociación del rifle (que son malos nivel ojalá os murieseis todos ahora mismo, es verdad) y que van sembrando de armas el país con el beneplácito de unos políticos comprados por el lobby de las armas.
Yo he tenido la suerte de hacer dos proyectos en la América profunda, uno en Wichita Falls, Texas, una pequeña ciudad en la frontera de Texas y Oklahoma, y otro en Hopkinsville, en el Condado Cristiano de Kentucky, telita. Si miráis en los enlaces que pongo os podéis hacer una idea de cómo podía ser la vida en unos lugares en los que lo más reseñable que ha pasado por allí ha sido, literalmente, un tornado. En ambos sitios conocí gente de apariencia encantadora que coleccionaba armas, pero no una ni dos, esa gente tenía en sus casas auténticos arsenales que exhibía con el mismo orgullo que su colección de herramientas y sus autos.
Para ellos es normal, es parte de su vida, han crecido rodeados de armas, son aceptadas socialmente y es un símbolo de su libertad individual que, por mucho que hagan referencia a los valores de la comunidad, está por encima de cualquier otra cosa. Por eso cuando nosotros escuchamos que lo que matan son las personas y no las armas nos llevamos las manos a la cabeza, pero para ellos es una frase cargada de lógica, y reaccionan de la misma manera que si a nosotros nos prohibieran tener un coche porque hay gente que se emborracha al volante y se lleva a una familia por delante. Los coches no matan solos.
Recuerdo que en el Condado Cristiano no se podía comprar ni una cerveza después de ponerse el sol ni el domingo, ni para tomarla en casa. Sin embargo recuerdo las gavetas llenas de balas, como si fueran gominolas, vendidas al peso. A muchos les conté mi sorpresa por no poder comprar una cerveza en domingo pero sí una pistola, ¿sabéis la respuesta?, pues que no entendían la relación ni por qué se lo planteaba.
Luego pasa lo que pasa y, como en cualquier sitio, cuando sucede una desgracia se lloran lágrimas de cocodrilo y a los tres días a otra cosa mariposa. Es algo que están dispuestos a asumir, que probablemente sucederá a un tercero, como nuestros muertos en la carretera que no son de nadie hasta que te toca.
Con su pan se lo coman.

6 comentarios:

Bichejo dijo...

Yo jamás tendría un arma en casa, jamás. Pero creo que, como concepto, me preocupa más la gente loca. Por eso es imprescindible que esté muy controlado quién accede a las armas, no por el arma en sí (que también, que puedes ser muy centrado y tener un accidente o que un crío se te despiste y juegue con lo que no debe) sino más todavía por evitar que un pirado pueda acceder a un arma. Porque si los pirados sin arma ya dan miedito, con armas ni te cuento.

En cuanto a la superioridad moral que acabamos desarrollando, por supuesto. ¿No te has dado cuenta de que la manera más frecuente de justificar el propio modo de vida pasa por tirar por tierra el modo de vida del que no vive como tú? Pues eso. Para mí no es una opción, pero creo que entiendo al que defiende como derecho inalienable el poder acceder a un arma. Es lo que tú dices, está en su adn.

Total, que estoy de acuerdo contigo y no. Pero seguramente me he explicado un poco regular.

El niño desgraciaíto dijo...

Lo has explicado muy bien. Y hay que añadir que la segunda enmienda estuvo justificada para crear milicias para luchar... ¡contra el gobierno! por ahí viene todo el tema de que se puedan comprar metralletas, fusiles y demás. Es su modo de protegerse contra el Estado que quiera quitarles un día sus tierras o cosas así.

Es difícil de entender desde fuera, es cierto, pero ellos lo asumen y saben que el coste de esa libertad se cuenta en vidas, pero, como bien dices, con su pan se lo coman

cirugia plastica de abdomen dijo...

Es muy buena tu reflexion del tema, y deja pensando, soy de Argentina y aqui la causa de muerte mas grande es en accidentes de transito, y como bien dices, los muertos no son de nadie hasta que nos toca, igualmente la diferencia entre un caso y otro esta que los autos estan hechos para viajar, y las armas lamentablemente tienen una unica funcion, MATAR, entiendo la diferencia cultural que dices y lo normal que es para ellos, pero deben empezar a ver que no conduce a nada positivo tener un arsenal en casa, con que fin? si no es el de eventualmente MATAR, no? muy bueno tu blog , te felicito

Gordi dijo...

Será por lo de la superioridad moral, por la diferencia cultural, por lo que sea... me parece que estoy de acuerdo pero con reservas. Es como lo del burka, la ablación genital femenina... esas coas ¿quiénes somos nosotros para decir que es malo, que debería erradicarse? Es su cultural, lo llevan en su ADN, es cultural, social, espiritual... Pues a mí, superior o no, me parece aberrante. Y tener armas, también.

No soy muy lista pero llego a entender lo que dices. Lo entiendo, lo valoro en su justa medida, y lo que se me ocurre es que deberían empezar a plantearse en modificar su ADN, o empezar una terapia génica. O algo.

Newland23 dijo...

Bichejo, yo creía que te estaba entendiendo hasta que has escrito que te estabas explicando regular y ya me has hecho dudar... A ver, al escribir esto no intentaba exponer mi opinión personal, que claramente es contraria a que cualquier potencial pirado pueda ir armado, sólo intentaba hacer ver que las cosas tampoco son ni por casualidad ni por pura maldad, simplemente que la visión que tenemos del mundo es la nuestra pero no es la única. Así que estamos completamente de acuerdo y punto profundo.

ND, gracias por el apunte, lo desconocía. Es tremendo hasta donde puede llegar una posición ideológica llevada al límite. Creo que si vivieran el mamoneo que tenemos aquí además de tener armas para protegerse del estado las usarían...

Estimado Sr/Sra C.P.A. aquí un potencial cliente del otro lado del Atlántico, encantado. Obviamente no conduce a nada bueno tener un arsenal en casa, lo mismo que conducir un auto después de tomar unas copas y alguien lo hace. Creo que la responsabilidad está en primer lugar en el individuo, pero como somos incapaces de comportarnos tenemos que dotarnos de leyes claras y más duras, no creo que lo que pase en Argentina difiera de lo que pasa en España...

Gordi, creo que he dicho que además de la superioridad moral existen cosas objetivamente buenas y malas, las que nombras son aberraciones que mi cabeza no logra entender, no entiendo como se puede ser tan malnacido y tener a la vez madre, hermanas e hijas. Bueno, si lo entiendo, es lo de siempre no considerar que una mujer llegue a ser un ser humano de la misma forma que lo es un hombre, pero no era el tema. Te digo lo que a Bichejo, sólo he pretendido hacer ver que ellos son así por algo y que no ven qué es lo que chirría. Por supuesto que alguien que colecciona rifles tiene un problema y por mí como si le esterilizan, es más, no me parece mala idea del todo.

Carmen J. dijo...

En estos días que se ha publicado mucho sobre este asunto, una cosa que me ha dejado pasmada es que el tercer país con más armas por habitante es Suiza. Creo que el segundo era Irak, o Yemen, no lo recuerdo, a mucha distancia de EEUU, claro. En EEUU en parte lo justifican (eso también lo he leído) porque el policía de turno está a muchos kilómetros si pasa algo, y las distancias son enormes, pero ¿Suiza?? Así es que ojito si se te ocurre atracar un banco por allí, que lo mismo te sale una suiza con rulos y te mete un tiro entre los dos ojos. :-)

Buen post.