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jueves, 25 de junio de 2015

Para Paula

Hoy es un día muy especial, Paula cumple 40 años y sus compañeros del Club de Lectura hemos decidido que un acontecimiento tan importante merece escribirle un post para que sepa cuanto la queremos. Esta frase en sí misma no significa mucho, porque podría ser prácticamente nada, pero no, como creo que ella ya se imagina la queremos un montón, la queremos como dice la canción, con la fuerza de los mares y el ímpetu del viento, porque a Paula hay que quererla así, a lo loco, dándolo todo, como lo hace ella, que menos.

Conocí a Paula porque es amiga de Bichejo, por entonces se hacía llamar Livia y claro, no podía pasar desapercibida para alguien que sea muy de romanos. Creo que rompimos el hielo jugando al Apalabrados, aunque debería decir que la que jugaba era ella porque admito con cierto bochorno que es una de las pocas personas a las que no he podido ganar NUNCA, y juro que yo no soy manco, pero nada. Es más, una vez cuando estaba a punto de conseguirlo va y se le ocurre hacerme una jugada de cien puntos en la última jugada, y no sería sincero si no admitiese que en ese momento la hubiera estrangulado con mis propias manos. Menos mal que no lo hice.

Después vino el club, y a pesar de todo lo que penamos leyendo el club es algo maravilloso, es tan maravilloso que preferimos penar a pasar página, y es tan maravilloso porque además de la pasión por leer nos une una fuerza invisible que nace del cariño, y aunque Carmen me tilde de cursi, que lo soy, en el club hay mucho cariño y mucho respeto por los demás, algo que forma parte de las amistades que vas haciendo cuando eres adulto, porque sin respeto no hay amistad, o como diría alguno de mis compañeros “si no hay mata no hay patata”.

 También hay en el club una parte que nos lleva a aprender de los demás, porque yo quisiera tener el buen gusto y la templanza de Jorge, la capacidad crítica de Carmen, la vitalidad y entusiasmo de Bichejo y los conocimientos de literatura de Paula, algo que tal vez me convertiría en alguna especie de súper-héroe lector. Curiosamente Paula nos ha llevado por caminos muy tortuosos, caminos que al principio corrían paralelos a la cordillera de los Andes y más allá, y ahí ha habido mucho dolor, bueno, prácticamente el mismo dolor que hemos pasado en otros continentes, y lo peor no era leer el libro y ya, no, de eso nada, lo peor era encima leer su reseña, pulcra y razonada, descubriendo mil matices que a mí se me habían pasado y que me hacían sentir como un vendedor de crecepelo a la puerta de una asociación de calvos.

Pero todo esto es anecdótico, lo importante de Paula es que una vez que formas parte de tu mundo te hace sentir que eres importante para ella, pero de verdad, porque notas que te abre su corazón y hasta su casa. Me encanta que sea así, y me encanta que sea arrebatada e impetuosa defendiendo sus opiniones, las cuales comparto CASI siempre; admiro su capacidad de lucha y que no exista trinchera suficientemente profunda que no pueda asaltar cuando cree que la causa es justa. Me parto de la risa o me acongojo cada vez que nos enfrenta al abismo del mundo cucú, un mundo chungo al que hay que derrotar poniéndole delante el espejo de su propia estupidez, y eso Paula lo hace como nadie, aunque me tenga siempre en vilo pendiente de si con tanto arrojo un día se pasa de frenada.


Paula cumple hoy 40 y está radiante, y yo, que ya he pasado por ahí, creo que es un momento estupendo de la vida, y más si como ella afrontas una maternidad que nos hace felices a los que la queremos, a los que esperamos que ya no salga de nuestra vida y que podamos ver como educa a su hijo feliz y lejos de la estupidez. Paula se merece que la quieran y post mucho mejores que éste para demostrárselo, aunque espero estar demostrándoselo con algo más que con palabras. Feliz cumpleaños Paula, de mi parte y de mi pequeña familia, te queremos.

miércoles, 4 de febrero de 2015

Felicidades Bichejo



Hoy Bichejo cumple 40 años y tenemos que celebrarlo por muchos motivos. El primero es porque a Bichejo le encantan los cumpleaños, los suyos y los ajenos también, pero por supuesto más los suyos porque van a acompañados de cariñitos y de regalos. Y como 40 es una cifra muy redonda le vamos a dar las dos cosas sobradamente, para que haga su entrada en la mediana edad por todo lo alto. Bienvenida.

Bichejo llegó a mi vida por la blogosfera, como tantas otras cosas y gente buena que me han llegado desde allí, pero ella es especial, porque Bichejo es Bichejo y sus circunstancias, y sus circunstancias es esa forma de ver la vida a la que llamamos bonitismo y a la que tanto me he agarrado en los últimos años, ella no se imagina cuanto me he aplicado el cuento y cuanto me ha ayudado. Pero por supuesto no se quiere a nadie por ser el profeta del bonitismo en la tierra, nada de eso, yo a Bichejo la quiero porque es alguien sensacional, y me voy a contener para no parecer excesivamente pelota.

Bichejo es sensacional porque es una de esas personas que es ella misma y le importa un bledo lo que digan, hagan o piensen los demás, es sensacional porque sabe rodearse de lo bueno y descartar todo lo malo por poco práctico, es sensacional porque no se molesta en ocultar sus imperfecciones, que las tiene, hasta el punto que esas imperfecciones se convierten en parte de su encanto, es sensacional porque está llena de vida y no ha terminado de preparar una cosa cuando ya está metida en organizar la siguiente, contagiando a todo el que se deja su entusiasmo y haciéndole participe de sus planes.

Pero Bichejo sobre todo es sensacional porque es amiga de sus amigos, porque sé que es una persona con la que se puede contar en las duras y en las maduras, y nos lo demostró cuando nos acompañó en el día más difícil de los últimos años y ni se imagina cuanto se lo agradecemos, porque su risa me alegra la vida, porque decidió hacerse del Atleti, porque compartimos medio corazoncito lector que nos hace ser cómplices de momentos estupendos, escritos y hablados, en esos podcast en los que tan bien nos lo pasamos y en las que muchas veces nos toca hacer frente común.

Bichejo es un regalo que me ha traído la vida sin esperarlo, porque nuestros planetas giraban a años luz de distancia, y por eso es tan especial, porque me aporta lo que gente mucho más cercana no ha sido capaz y porque cuando pienso en ella siempre me viene una sonrisa a la cara. Y por todo ello, y por mucho más espero que sigamos cumpliendo años juntos mucho, pero que mucho tiempo, porque sé que lo mejor está por venir, porque tenemos una edad estupenda que nos va a traer muchas más alegrías que tristezas.


Feliz cumpleaños Bichejo, espero que seas todo lo feliz que te mereces. Te quiero.

lunes, 26 de agosto de 2013

Para E

Cuando nos conocimos nos odiamos al instante, ni ella entraba en mis planes ni yo en los suyos, hace ya de eso media vida y media vida es mucho tiempo.
 
Pero las cosas son como terminan, porque los planes a los veinte años son dibujos en la arena que borra el mar y los caminos que se separan muchas veces tras varias curvas vuelven a ser convergentes. Y nosotros, sin saberlo, íbamos a terminar cruzándonos para no separarnos más.
 
De la forma más inesperada, tejiendo hilos invisibles en noches en las que bebíamos como si no fuera a haber un mañana, con amaneceres en un parque muertos de frío después de habernos desnudado, pero solo por dentro. Espantándonos novios, mandándonos muchas veces a la mierda, queriéndonos más de lo que uno puede confesar a otro si no te atreves a terminar susurrando un te quiero.
 
Siendo absurdos hasta el infinito, hasta casi perdernos, despertando a la realidad justo antes de caer en un abismo en el que esperábamos ser salvados por otros brazos, recuperando el tiempo perdido muy deprisa, convalidándonos asignaturas que nos sabíamos de memoria aunque nunca nos hubiéramos examinado.
 
Hasta llegar a hoy, sin que nadie aportase por nosotros, juntos desde nuestra profunda diferencia, haciendo piruetas mortales en el alambre de nuestra mutua incomprensión, pero juntos al fin y al cabo, en los buenos momentos y en los malos, en la vida y en la muerte, que de las dos cosas hemos aprendido, construyendo nuestra historia imposible, para todos menos para nosotros.
 
E cumple cuarenta, aunque nadie lo diría, un cumpleaños doloroso que no admite celebraciones, un cumpleaños que aprovecharé para darle todo ese cariño que merece y que muchas veces se queda a medio camino sepultado por la rutina de lo cotidiano, una cifra redonda para decirle que es a su lado donde quiero estar, porque la necesito hoy más que nunca, porque E es mi vida, mi familia, mi sangre y la quiero.

domingo, 24 de febrero de 2013

Soneto para Desgraciaito

Si por el Blasco pasas por delante,
ves la figura de un hombre sin par
que acodándose en la barra del bar
bebe gin-tonics con aire galante.
 
Si sospechas que no es muy interesante,
su aspecto formal no te ha de engañar,
que un club de tortura osa regentar
con menos comedia que la de Dante.
 
Desgraciaito es su nombre de guerra,
llamarle Bosco paréceme afrenta,
aunque como crítico algunas yerra.
 
Hoy, que este señor, nos cumple cuarenta,
camino maduro en la vida perra,
espero seguirle hasta al menos noventa.

lunes, 23 de mayo de 2011

El post que nadie me va a escribir

Hoy voy a escribir el post que nadie me va a escribir, está claro que no es el post que a mí me gustaría leer, tampoco es el post de alguien que cuente lo maravilloso que soy, ni siquiera es el post de alguien que me quiere mucho, solo va a ser un post más, un post que nace de un año que ha sido horrible y no hay más que darle un vistazo al blog para comprobarlo, eso los que no me conocen, porque el resto solo tiene que circunvalarme con un cronómetro en la mano. Es otro de esos post que me da vergüenza publicar pero que me sale de las tripas, de los que dan sentido a tener un blog como vía de escape, de los que no debería escribir y mucho menos compartirlo, es lo que tiene, por lo menos intentaré que no sea largo.

Hoy cumplo 38 años, no está mal. Si tengo mucha suerte y los triglicéridos me respetan posiblemente esté cerca de la mitad de lo que la estadística dice que será mi vida, y es algo que me produce múltiples sentimientos. El primero de incredulidad, ¿cómo ha podido suceder? si hace nada era un niño que pateaba una pelota en el barrio del otro lado de la vía y ahora soy un niño que no asume que ya es mayor y al que la vida le parece un juego que no puede ir muy en serio. Pero va en serio y me cuesta la misma vida entender las reglas. Yo no sé si a alguien más le pasa, pero a veces tengo la sensación de no ser más que un actor que tiene un pequeño papel en una obra de teatro, es como si nada fuese importante porque en cualquier momento va a caer el telón y todo va a ser de mentira, como si nada fuera trascendente, como si pudiera elegir sin importar las consecuencias.

Imagino que todo el mundo de vez en cuando se hace la pregunta de cómo se verá dentro de diez años, ¿no?, pues yo sí que me suelo preguntar ese tipo de cosas y cada vez que recopilo datos veo que mis previsiones se han equivocado. Cuando terminé la carrera y empecé a trabajar, como no tenía ni puta idea de en lo que me había metido, pensaba que me quedaban unos años de currármelo y que después, cuando todo el mundo viese mi valía, sería pan comido. Ay, pequeño saltamontes, ¡qué lechugino que eras!, si me llegan a decir que mi vida a los 38 iba a estar tan en la cuerda floja estoy seguro de que me habría dado tal ataque de pánico que no me dejaría ni respirar. Sin embargo ahora no me lo da, y eso de que no tengo grandes planes para los próximos diez años, bueno, uno sí, tratar de no ser muy mal padre, pero en eso se me ha caído un mito, ser padre no es tan difícil, solo hay que ser paciente y disciplinado.

Lo mejor de todo este tiempo es que a base de convivir con mi pellejo he ido aprendiendo a conocerme y a veces hasta a entenderme, a definirme, a saber que soy inseguro, irascible, sensible, tímido, alto, franco, bipolar, cariñoso, ausente, cuentista, inquieto, irónico, rojo, formal, agudo, gordo, ilusionado, testarudo, generoso, desmemoriado, ingenuo, payaso, soberbio, ingenioso, feo, curioso, irreflexivo, despistado, paranoico, nostálgico, divertido, cobarde, responsable, pazguato, impaciente, zurdo, agradecido, patán, egocéntrico, honesto, castaño, desordenado, voluminoso, comprometido, dramático, imaginativo, maniático, variable, sencillo, complicado.

jueves, 16 de septiembre de 2010

La niña ñoña y el payaso


Desde su ventana no puede ver el mar porque está pixelada y cuando se asoma a ella no llega a ver más que el reflejo de su cara en la pantalla, pero su imaginación va y viene, como las olas. Es la niña ñoña, la que rellena cuadernos de una raya con pastas de cartón. Vive en un mundo que ella misma ha creado y que transforma a base de golpes de sus dedos contra un teclado, allí ella es la reina y todo el mundo la sigue embrujado por el sonido cascabelero que hacen las pupilas cuando recorren como hipnotizadas cada uno de sus párrafos.


Él es el payaso de las tortas, de gran nariz roja y enormes zapatos, nada del otro mundo, sin embargo tiene un don, sabe hacer reír y también sabe hacer llorar, con él a veces lloras de la risa y a veces ríes de la pena, pero si das con el día bueno no puedes evitar quedarte en su circo para ver como termina la función. Un día el payaso pasó delante de la casa de la niña ñoña y encontró uno de los cuadernos, aquel que parecía un diario y estaba adornado por la pelota amarilla de la risa burlona. Ella lo había dejado abierto por una hoja, que luego arrancaría, esperando que pasara él, o alguien como él, o alguien distinto que él, como si fuera una enorme telaraña de hilos de plata en la que por mucho que forcejees te quedas enganchado.


Comenzó el diario por el final y leyó su historia al revés de que como ella la había vivido y le gustó porque al leer entre líneas pudo reconocerse en historias que hablaban de él sin haberlo mencionado. Por eso dejó una nota manuscrita, doblada entre las hojas, una llamada silenciosa que de ser atendida la situaría en la casilla de salida del camino que lleva a Carthago, allí, enterrado en las ruinas de algo que ya no existía, él había colocado otro cuaderno en el que también trataba de contar su historia, no porque tuviera algo que decir, simplemente para usarlo de válvula de escape y tratar de no volverse loco.


Lo leyó y se comprendieron como se pueden comprender los que han llorado por lo mismo y los que muchas veces se han hecho daño, los que viven encerrados en una concha que no saben como atravesar para mostrarse al mundo tal y como verdaderamente son. Se fueron dejando notas, e incluso se juntaron en un dibujo la pelota y el romano, hasta que la niña ñoña se hizo amiga del payaso. Una amistad de un mundo irreal sin rostros que juntar con nombres, de palabras que viajan en líneas paralelas sin esperanza de jamás juntarse, de ideas grabadas en unos y ceros que surcan por haces ópticos el ciberespacio, un mundo de mentira que sin embargo se nutre de los sentimientos y desde el que quiero desearte feliz cumpleaños.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Un año en Cartago

Hoy es un día especial, al menos para mí, hoy hace un año que me mudé a Cartago, bueno, la verdad es que fue un mes antes pero como perdí la llave al volver de las vacaciones me metí, de una patada en la puerta, en esta casa que estaba vacía

Nunca pensé en que esta aventura fuese a durar tanto tiempo porque soy un inconstante que enseguida se aburre de todo, nunca pensé que fuera a publicar 150 posts porque no creía que tuviera tantas cosas que contar, de muchos me he arrepentido después de publicarlos pero el caso es que buenos o malos ahí están. Pero lo que nunca me esperé es que gente a la que no conozco absolutamente de nada comenzara a seguirme y leerme (bueno tampoco lo esperaba de los conocidos y estos no me han defraudado). No son muchos pero cada uno de ellos es un pequeño tesoro. Mil gracias por venir a verme y comentar mis pedaladas.

Iba a hacer una recopilación de mis post favoritos pero he desistido, me parece muy forzado, si a alguien le apetece que bucee un poco entre las entradas antiguas, en los primeros meses muchas eran hasta divertidas, si no me creéis leeros mis aventuras por Turquía ;) A cambio os dejo este vídeo cumpleañero que me encanta, disfrutadlo.



domingo, 23 de mayo de 2010

El día que nací


El día que nací mientras el jefe del partido comunista soviético, Leónidas Breznev, despedía a los miembros de la colonia rusa en Bonn, uno de los soldados que formaban la guardia de honor sufrió un desmayo. Sus compañeros, en formación, no pudieron ayudarle hasta pasado el acto. Hoy ya no existe el partido comunista soviético y casi parece que no existió, pero a los soldados que se desmayan en los desfiles les atiende un médico y les dan un vaso de agua.

El día que nací Su Excelencia el Jefe del Estado y su esposa, doña Carmen Polo de Franco, se trasladaban a su finca de la Piniella, cercana a Oviedo, donde pasarían unos días de descanso, durante los cuales Franco se dedicó a la pesca del salmón. Hoy ya no existen dictadores pescadores, los salmones lo agradecen.

El día que nací el príncipe don Juan Carlos presentaba “Por España con los españoles” en el Club Internacional De Prensa en el que se recogían todos los escritos y discursos del príncipe de España. Hoy si hiciera lo mismo presentaría una enciclopedia de 30 tomos, sería aburridísima.

El día que nací un hombre, parapetado en una casa, disparó contra las personas que circulaban por una calle de Memphis (Tennessee), causando la muerte a cuatro. Más de cien policías armados cercaron la casa consiguiendo al final abatir al asesino. Hoy la vida sigue igual, ¡qué poco aprendemos!

El día que nací la prensa denunciaba que era “auténticamente lamentable” la lentitud con que se llevaban a cabo las obras de la futura avenida de la Paz. Hoy en día la avenida de la Paz está terminada, aunque en 1973 no conocían todavía a Gallardón y sus túneles para gastar tan contundentes calificativos.

El día que nací un tal Nixon se encontraba contra las cuerdas. El mundo esperaba su decisión de dimitir y se calificaba la situación de insostenible. Aún tardaría un año más en ser obligado a renunciar, algo que no ha vuelto a repetirse por más vestidos manchados que han aparecido en un tribunal sin pasar por la tintorería. Hoy en día conocemos a Nixon casi por las películas en las que aparece como un súper-villano, y nos encanta el nombre de garganta profunda, sí, por esto también.

El día que nací tres personas morían en el choque de un automóvil con un camión en un pueblo burgalés. Hoy por más radares que existan, puntos y multas que nos quiten y pongan siguen muriendo gente en las carreteras, aunque creo que vamos mejorando.

El día que nací se pronunciaban en Madrid unas conferencias sobre la importancia del problema de la contaminación: “Tecnología química y bienestar”, “Contaminación atmosférica; fuentes de emisión” y otra sobre “Detección de los contaminantes”. Hoy, después de habernos cargado la capa de ozono, haber convertido Europa en un invernadero, haber vertido petróleo en las costas a diestro y siniestro, pulirnos el Amazonas y mil tropelías más, miles de conferenciantes siguen dando conferencias denunciándolo... y lo que te rondaré morena.

El día que nací un analista publicaba que “La integración en Europa nos obliga a adecuar urgentemente nuestra estructura institucional a la de los países que forman parte del Mercado Común”, imagino que no se refería a terminar con la dictadura, pero visto en la distancia o eran muy cándidos o ¿qué otra cosa podía ser? Hoy en día estamos perfectamente integrados en el mercado común, tanto que como se descuiden nos lo llevamos, euro incluido, por delante.

El día que nací un anuncio proclamaba a toda página que “Los ordenadores se cuentan sus cosas a través de Telefónica”, con una larga lista impresa de empresas apuntadas a la modernidad para corroborarlo, me ha dejado a rayas. Hoy no sólo los ordenadores se cuentan sus cositas, todos nos contamos nuestras cositas y el mundo sí que es en realidad un pañuelo.

El día que nací se publicaba que España tenía 33.956.376 habitantes, habitante más habitante menos. Hoy rondamos los 47 millones, me parece un salto brutal para tan poco tiempo.

El día que nací el Español ganaba 2-0 al Atlético de Madrid y lo eliminaba de la Copa del Generalísimo. Hoy la vida sigue igual, aunque no queremos ganar mas copas del generalísimo.

El día que nací las temperaturas máximas y mínimas en Madrid eran 24 y 12. Hoy son 27 y 16, moraleja, el calentamiento global del planeta se ha consumado, ¡quién lo hubiera dicho hace una semana!

El día que nací una pareja extremadamente joven, viviendo de alquiler y sin un duro tenía a su primer hijo, un acto de valentía casi impensable en los tiempos que corremos, por lo demás fue un día normal y corriente del mes de mayo. Hoy solo puedo darles las gracias por lo bien que lo han hecho e invitarles a tarta, por supuesto.

miércoles, 3 de marzo de 2010

DLG



Si digo que la primera vez que vi a DLG me impresionó mentiría como un bellaco, es más, me pareció un poco el repelente niño Vicente, pero pronto me demostró lo contrario. Creo que no tardó ni una semana cuando con ardor guerrero se recorrió medio polígono de Azuqueca de nave en nave preguntando por unos enanos, que evidentemente no eran unos señores bajitos, los tenía bien puestos. Curiosamente el día que le conocí estábamos en Alcalá, cosas de la vida, él que es más alcalaíno que los Santos Niños y que ha conseguido que a todos los que nos consideramos amigos suyos nos guste Alcalá, porque es bonita pero también porque él es de allí.

Cuando nos conocimos éramos un par de pipiolos que tuvieron la mala suerte de caer en las garras del malvado JAN, algo que sin saberlo iba a comprometer nuestro futuro cercano y, aunque no lo podíamos imaginar entonces, también el lejano. Y así es como comenzaron nuestras penurias compartidas, los viajes a Valencia en el 205 que amenazaba ruina, los portes y mudanzas en furgonetas de alquiler, las broncas y amenazas de los clientes, esas cosas del inframundo que tanto unen a los que las comparten. Éramos jóvenes y tontos, nos dejábamos llevar por el entusiasmo del que hace algo que le gusta, aunque en los ratos que nos quedaban, en un hostal al que llamábamos “casa”, nos lamentábamos de que así no iba a haber forma ni de tener vida social ni de echarnos novia. Nos equivocábamos, al final hay tiempo para casi todo.

Como buenos titiriteros que éramos nos tocó peregrinar de obra en obra, de ciudad en ciudad y también de país en país. Siempre puteados y siempre con problemas, durmiendo mal y con el estómago a punto de decir basta, pero siempre cumpliendo y siempre sacándonos las castañas del fuego, reflexiva y recíprocamente. Y eso no quiere decir que nuestra convivencia laboral haya sido idílica, porque más de una vez poco nos debe haber faltado para terminar a tortazos, pero nunca llegó la sangre al río, al contrario, nuestra relación siempre ha salido reforzada. Porque DLG es una de esas personas que tienen sentido de la responsabilidad y yo estaba convencido de que nunca me dejaría con el culo al aire y no me he equivocado.

Esa rutina duró unos años, hasta que él no aguantó más y se largó. Yo me alegré infinitamente, porque se merecía algo mucho mejor de lo que tenía, pero me quedé huérfano y llorando por las esquinas. A él le sentó fenomenal, fue justo en esa época cuando conoció a su princesa, a la que tanto había buscado y a la que tanto sigue queriendo. Comenzaron sus años hidráulicos en los que dejó el listón bien alto porque él le pone pasión a todo lo que hace, puede parecer si no le conoces un poco trepa pero es un error de bulto, le gusta lo que hace y no se anda con remilgos, seguirle el ritmo es jodido pero por lo menos no te llena la cabeza de zarandajas y de política, lo que hay que hacer se hace, punto pelota.

Su aventura acuática después me vino muy bien a mí, cosas de la vida, porque cuando yo tampoco pude ya más en la empresa patera allí estaba él para lanzarme un cabo que tenía el otro extremo en Turquía, me agarré tan fuerte a ese cabo que me cambió la vida y yo, que soy un chico agradecido, no lo olvido. Recuerdo las palabras de nuestro nuevo jefe común: “con que seas la mitad de bueno de lo que dice DLG o con que seas la mitad de bueno que él a mi me basta”, ni me hizo la entrevista, por teléfono lo arreglamos todo. Y aún nos iríamos juntos una vez más con la música a otra parte para que el muy mamón pueda darse el gusto de tocarme las pelotas diciéndome que le persigo.

Porque él es así, un chinche y un tocapelotas, le encanta, no lo puede evitar, además pone una cara de niño travieso digna de su nombre, pero se le perdona porque con una sonrisa te desarma y sabes que en el fondo es buena persona y tiene buen corazón, en el sentido metafórico, porque a su corazón físico debería cuidarle más para ahorrarnos disgustos y preocupaciones. DLG es un buen amigo de sus amigos, le gusta rodearse de ellos y hacer mil planes, lo mismo te implica en un concurso de tortillas que en un viaje a la Patagonia, del que por supuesto traerá unas fotos perfectas que serán la envidia del personal.

DLG y yo tenemos muchas cosas en común, a los dos nos encanta lo que hacemos aunque muchas veces juremos en arameo, los dos somos unos rojos de mierda como alguien nos llamó una vez y los dos somos del Atleti aunque él no lo sepa y se crea merengue. No sé si podría decirle muchas de estas cosas a la cara sin que nos descojonáramos antes de la risa, pero para algo tengo un blog, DLG eres un tío estupendo, me alegro de haberte conocido, ¡feliz cumpleaños!