AVISO A NAVEGANTES: Si crees que me conoces no sigas leyendo, seguramente habré logrado engañarte. Si la curiosidad te vence, pues nada, encantado de haberte conocido porque yo soy así. Si no me conoces... ¿seguro que no tienes algo más interesante que hacer?
martes, 21 de enero de 2014
Enjoy the silence
martes, 9 de julio de 2013
Canciones de película (los 80)
- Érase una vez en América
- Cuenta conmigo
- Good morning Vietnam
- Mad Max, más allá de la cúpula del trueno
- Regreso al futuro
- Los inmortales
- Panorama para matar
- Un pez llamado Wanda
- La chaqueta metálica
- Cuando Harry encontró a Sally
viernes, 5 de julio de 2013
Canciones de película (los 90)
- Fargo
- Pulp Fiction
- Cadena Perpetua
- Atrapado en el tiempo
- LA Confidential
- El gran Lebowsky
- Atrapado por su pasado
- En el nombre del padre
- Las aventuras de Priscilla reina del desierto
- Persiguiendo a Amy
2 The Hang Ups – Jump Start
3 CCR – Looking Out My Backdoor
4 Jackie Gleason- But not for me (A falta de encontrar el original nos conformaremos con Ella Fitzgerald que no es moco de pavo)
5 Al Green -Let's Stay Together
6 Johnny Otis - Willie and The Hand Jive (Aquí sólo he encontrado una versión del gran George Thorogood)
7 Ce Ce Peniston – Finally
8 Santana – Oye como va
9 Tony Orlando - Tie a Yellow Ribbon Round the Ole Oak Tree
10 Sonny and Cher – I got you babe
sábado, 16 de marzo de 2013
Se puede (homenaje a Rodríguez)

jueves, 14 de marzo de 2013
Del orgullo bloguero
- m. Arrogancia, vanidad, exceso de estimación propia, que a veces es disimulable por nacer de causas nobles y virtuosas.
Al borde de los cuarenta ni he hecho progresar la ciencia ni descubriré un continente, las cosas como son. Os la enlazo al final del post.
martes, 18 de octubre de 2011
Vídeos heavies horteras pero no por ello exentos de sentimientos
A ver, yo no puedo ser más fan de Def Leppard de lo que soy, me encantan y el Hysteria me parece uno de los mejores discos ever, pero en lo referente a los vídeos dejaban mucho que desear. No sé que puedo decir de un vídeo en el que sale una tía con cara de máscara tocando un arpa sobre unas llamas, ¿que es insuperable?, pues no, es superable, puedes meter la cabeza de un tío que me recuerda a Falete en una quesera y mezclarlo todo en una combinación inenarrable. ¿Insuperable aún?, pues no, salvo por ellos mismos, porque a continuación se puede ver al cantante atrapado con unas esposas que explotan bajo el embrujo de una bruja con cara de ir colocada, al batería tocar con unos calzoncillos con la bandera británica y una huida entre explosiones con espasmos dignos del mejor chiquito de la calzada. (8 puntos en la escala Glam Rock)
domingo, 17 de octubre de 2010
1973 (musicalmente hablando)

Viejos grupos de los 60 seguían dando guerra, The Who a lo suyo con una ópera rock llamada "Quadrophenia", The Rolling Stones sacaban un disco prescindible “Goats Head Soup” con una canción imprescindible Angie, y es que claro, uno no puede todos los días inventarse Sticky Fingers.
En USA, además de su country, su soul y su R&B iban apareciendo buenas bandas que tomaban un poco de todo, lo cocinaban y lo devolvían como una especie de ensaladilla en la que cabía casi cualquier cosa. Por ejemplo los Californianos The Doobie Brothers con su “The Captain and me” que incluye el temazo "Long Train Runnin'", uno no sabe si está escuchando folk, rock, country o soul, son estupendos. Como también lo son los tejanos ZZ Top, que publicaban en 1973 “Tres Hombres”, rock potente con tintes sureños. De Florida eran Lynyrd Skynyrd, grupo de nombre impronunciable aunque que trataban de dejarlo claro con se “Pronounced Leh-Nerd Skin-Nerd”, más rock sureño o blues-rock o como le quieran llamar, en definitiva buena música que pereció en un accidente aéreo.
Los británicos mientras tanto hacían su agosto con grupos de rock progresivo con tintes psicodélicos y sinfónicos, me gustan, pero creo que no he consumido suficiente LSD en mi juventud (y drogas en general) como para apreciarlos en toda su grandeza. De 1973 es el mítico “The Dark Side of the Moon” de Pink Floyd. Genesis publicó “Selling England by the Pound”, la época que más me gusta del grupo, a fin de cuentas uno es más de Peter Gabriel que de Phil Collins que, no sé por qué, siempre me ha caído un poco gordo.
Y también en la pérfida albión se estaban poniendo las semillas de lo que se llamaría rock duro, o metálico, grupos como Deep Purple (en plena descomposición en 1973) y Led Zeppelin fueron los pioneros. Con el tiempo he comprendido que eso del heavy no era más que una estética, una pose, porque el buen heavy metal no era más que muy buen rock tocado por melenudos, la mayoría de los que lo critican no han escuchado buen rock en su vida. En 1973 Led Zeppelin sacó “Houses of the Holy”, un cambio de tendencia en la banda hacia música más instrumental y melódica. Además dos debutantes soltaban un bombazo, en mi opinión mejor no se puede comenzar una discografía, Black Sabbath con “Sabbath Bloody Sabbath” y Queen con “Queen”, si los primeros fueron grandes los segundos lo fueron todo, galácticos, cósmicos, siderales, los echo de menos.
Y me dejo para el final un par de joyas de aquel año, aunque hay muchísimo más de lo que se podría hablar, un tal Billy Joel se sacaba de la manga “Piano Man”, con una canción homónima que cuando la escucho, y la canto, me desgarra el alma. También un jovencísimo y desconocido Mike Oldfield, hombre orquesta donde los haya, sacaba Tubular Bells justo dos días después de que yo naciera, música destinada a ser recordada mucho tiempo después de que yo haya muerto, porque la música es eterna.
jueves, 9 de septiembre de 2010
Pour Some Sugar On Me
lunes, 2 de agosto de 2010
Here comes the moon
No, este blog no era un lugar para poner vídeos musicales, este blog era para otra cosa, pero cada vez se parece más a un diario, por más que intento que no lo sea con alguna pedalada que otra. ¡Qué le voy a hacer!
Esta noche estaba tratando de convencer a Dani de irse voluntariamente a la cama y me he acordado de esta canción de George Harrison, mi Beatle favorito si tuviera un Beatle favorito. ¿Por qué ha venido de repente a mi cabeza?, pues ni idea, pero allí estaba, para recordarme que Dani ya no es un bebé, que cada día es más independiente y de que cada vez me costará más trabajo que acepte irse a la cama casi siendo de día.
A mí me gusta más “Here comes the sun” pero ya llegará el día que la recuerde mientras espero que Dani vuelva de juerga a casa, conociéndome lo haré, es cuestión de tiempo.
Buenas noches
martes, 27 de julio de 2010
Extremoduro (y yo)

Todos tenemos una historia personal y por supuesto yo también, mi historia no se puede entender sin la música, no es que me guste escuchar música, no, es que necesito escuchar música, no entiendo la vida sin la música, todos mis recuerdos tienen banda sonora, y por supuesto no estoy hablando solo de rock, porque me gusta todo, o casi todo, depende del momento. No voy a empezar ahora un debate sobre mi cultura musical, pero seguro que la canción en la que estás pensando ahora, la conozco, sé quien la toca y chapurreo la letra.
Yo crecí escuchando copla y flamenco, no sabía quiénes eran los escarabajos pero podía cantar con soltura a Manolo Caracol, Rafael Farina o a La Paquera de Jerez, es lo que había. Tuvieron que pasar muchos años para que en mis recuerdos se cuelen canciones de las Bangles o Madonna, pero fue algo transitorio porque pronto caí en las redes de mis primos mayores con los que compartía vacaciones. Es ley de vida querer ser como tus primos, así que comencé a pedirles prestadas sus cintas TDK o BASF de 90 minutos con los últimos éxitos de Judas, Iron Maiden, AC/DC o Black Sabbath. Me hice Heavy, y sí, he llevado pantalones elásticos, chupa llena de chapas y largas greñas. Hasta que llegué a la universidad y mis gustos musicales se fueron ampliando al ritmo que disminuían mis melenas. Desde entonces he escuchado música compulsivamente, es más, he llegado a un punto en el que no sé concentrarme si no consigo que la música me aísle del mundo, estudiaba con música a todo volumen, trabajo con los auriculares con el volumen más alto que me permite escuchar el teléfono y, por supuesto, escucho música mientras junto estas palabras.
Extremoduro pertenece a aquella época, a mis universitarios noventa. Al principio me parecían unos tíos graciosos con letras divertidas, ni siquiera sabía aún que Extremoduro no existe y que de lo que hay que hablar es del Robe, pero eso duró lo que tardé en escuchar el Deltoya y su “Ama, ama, ama y ensancha el alma”, era un gran disco y descubrí que alguien capaz de cantar “hay que volar libre al sol y al viento repartiendo el amor que tengas dentro” podía ser un drogadicto, sí, pero también alguien especial. Hasta que llegó mayo del 96, un mes que recordaré por dos cosas, la primera es que salió a la venta el mejor disco de rock español de todos los tiempos “Agila” y que lo compré por mil pelas en Doctor CD, esa tienda de la calle Luna a cien metros de la FNAC donde se podían comprar los discos superventas, eso sí, siempre desprecintados y con dudosa legalidad. La segunda es que me rompieron el corazón como nunca antes ni después lo han hecho, en mitad de unos exámenes, que no recuerdo haber hecho.
De eso no quiero hablar, no merece ni un mal recuerdo, pero recuerdo haber escuchado esos días canciones de Extremoduro sin parar buscando consuelo, hice mío aquello de “Desde que tú no me quieres yo quiero a los animales y al animal que más quiero es al buitre carroñero. Desde que tú no me quieres yo todos los días me muero y alimento con mi carne en Monfragüe buitres negros”. También llegué a pensar que la estrofa “Mi corazón, que lo perdí en un mes de mayo se lo encontraron en un bar donde se moja con luces rojas” de la canción Tu Corazón la habían escrito pensando en mí. Pero sobre todo recuerdo pasar tardes infinitas escuchando la canción So Payaso en modo continuo perdiendo la cuenta de las veces que ya la había oído. Así me sentía yo por haber confiado en quien no lo merecía.
Desde entonces he ido comprando todos sus discos y he cantado hasta quedarme afónico en sus conciertos. Me han acompañado durante veinte largos años y creo que forman parte de mi vida, como tantas otras cosas, importantes o no. Ahora que escribo lo que me pasa me apetecía escribir de ellos, ¿por qué?, porque en medio de la crisis existencial que me inunda he escuchado por azar La Vereda de la Puerta de Atrás, la frase “Y si fuera mi vida una escalera me la he pasado entera buscando el siguiente escalón, convencido que estás en el tejado esperando a ver si llego yo” resume lo que me pasa, no sé dónde voy ni quien me espera al final del camino. Es difícil de explicar, ni yo me entiendo, pero ellos ya lo habían cantado “Dices que a veces no comprendes qué dice mi voz ¿Cómo quieres que yo sepa lo que digo? Si entre los dedos se me escapa volando una flor y ella solita va marcando el camino”.
No quiero seguirla ni alcanzarla, solo quiero que no se marchite.