martes, 21 de enero de 2014

Enjoy the silence

El viernes pasado fue un día muy extraño, un día que llevaba muchos días marcado en el calendario como especial desde hace muchos meses. Teníamos entradas para ver el concierto de Depeche Mode, compradas en Julio, como parte del regalo de 40 años de E, porque ella es muy fan de Martin Gore y sus chicos. E se lo merece todo, especialmente este año en el que ha perdido a su hermano.

Iba a ser un día perfecto, pero el destino es muy caprichoso y hace que cosas que no tienen mucha relación sucedan a la vez. Quién me iba a mí a decir en Julio que, justo el 17 de enero, mis padres iban a firmar el acuerdo para su divorcio, algo que ha sucedido como parte de una pesadilla que nos ha llevado la ilusión por delante, solo nos queda enfrentarnos al vacío que queda tras 41 años que ahora no son nada.

Cualquiera se puede imaginar con qué ánimo fuimos al concierto y, sin embargo, es lo mejor que podíamos haber hecho. Todo el mundo sabe ya a estas alturas lo que para mí significa la música, lo importante que es, lo feliz que me hace. No puedo concebir un momento de mi vida sin asociarle una canción, un disco, un concierto... Y aunque Depeche no han sido nunca de mis favoritos, sí que están asociados a una persona que fue muy importante para E y para mí, como ex-novio y como ex-mejor amigo. Tal vez sin él ahora no estaríamos juntos.

Así que allá nos fuimos, temprano, tan temprano que terminamos en primera fila, y asistimos a un espectáculo MARAVILLOSO. Podría hablar de la sensualidad que transmite Dave Gahan, de lo emocionante que es escuchar como solista a Martin Gore, de lo bien que suena Depeche con una batería potente y una guitarra, pero eso, aún siendo increíble, no es lo más importante. Lo que quiero intentar contar es cómo una canción, durante cuatro eternos minutos, puede hacer que olvides todas tus penas.


Y es lo que sentí al escuchar y cantar el “Enjoy de silence” junto a ellos, una de mis canciones favoritas. Porque durante ese momento te abandonas y sientes que no eres material y que nada malo te puede pasar; notas como el tiempo se ha ralentizado para ti de forma que, por unos segundos, te crees inmortal, inundado por una alegría que te hace comprender que vivir tiene sentido, pensando que esa felicidad, aunque efímera, es importante, que no necesitas más, que estás cantando con todas tus fuerzas “All I ever wanted, all I ever needed, is here in my arms” y sabes que es de verdad.

9 comentarios:

Carmen J. dijo...

Te iba a decir que qué suerte lo de ir a ver a Depeche, pero me figuro que os pagaríais las entradas, de manera que no tiene nada que ver con la suerte.

Me ha encantado el video. Ahora, que ese hombre no tiene cuerpo para andar por un escenario sin camisa. Esto es así.

loqueleo dijo...

Te acompaño en silencio
con un abrazo ruidoso.

El niño desgraciaíto dijo...

El poder de la música es casi ilimitado y si te hizo olvidar por un tiempo otras cosas, ya es mucho.

molinos dijo...

Te entiendo perfectamente...a mí me pasa exactamente lo mismo cuando voy a ver a Bruce...esos momentos en los que todo deja de tener importancia y sólo estás tu y la música.

Un beso fuerte

pseudosocióloga dijo...

Solo hay dos cosas que me hagan olvidar toooodas las preocupaciones y una es escuchar mi música favorita en concierto.

NáN dijo...

Es una decisión difícil para los hijos, después de tanto tiempo,pero que hay que respetar.

Me alegra que la música actuara de catársis.

Peter dijo...

Depeche en concierto es una de mis asignaturas pendientes. Me gustaban muuuuucho.


Es genial entrar en un sitio y dejar fuera lo demás

Gordipé dijo...

Me alucina tu sensibilidad para la música. Y me la contagias, a veces. Y te lo agradezco infinito.

Que ganas tengo de darte un achuchonazo...

Newland23 dijo...

Carmen: Ese hombre es el terror de las nenas, así, estimando, creo que se hubiera llevado al huerto esa noche al 90% de las mujeres y al 40% de los hombres. y eso que ya tiene unos añitos.

loqueleo: un abrazo ruidoso es justo lo que necesito, gracias.

ND: nos debemos ir a un concierto de Batiatto. Todavía no sé por qué no fuimos al último.

moli: yo creo que lo tuyo con Bruce es todavía más místico así que sé que me entiendes perfectamente. Otro beso para ti.

pseudosocióloga: la música lo puede (casi) todo.

NáN: se respeta el hecho pero no se pueden respetar algunos comportamientos. Pero es la vida, no se puede hacer nada.

Peter: la próxima vez no te lo pienses, nunca se sabe si habrá otra oportunidad.

Gordi: lo mejor es que muchas canciones ya me recuerdan a ti y lo seguirán haciendo dentro de muchos años, espero que para entonces nos sigamos achuchando :)