lunes, 14 de enero de 2013

Requiem por Telemadrid


Los que ya peinamos canas recordamos perfectamente aquellos tiempos en los que solo había un 1 y un 2 en la lista de canales de una tele sin mando a distancia. Desde Madrid envidiábamos a las CCAA que tenían su propio canal de televisión, porque como cantaban Los Refrescos teníamos el mando del imperio, sí, pero ni tele ni playa.

Por eso, cuando el 2 de mayo de 1989, Telemadrid comenzó a emitir los madrileños nos identificamos con ella, la hicimos nuestra, sin que nadie se preguntara qué pintaba una televisión autonómica, durante muchos años a los madrileños nos gustó Telemadrid, durante muchos años los madrileños veíamos Telemadrid. Por eso, ahora que unos y otros mencionan el nombre de Telemadrid en vano, a mí me gustaría recordar que no siempre fue así, que fue una televisión bien hecha y con una audiencia que prácticamente le permitía vivir de sus ingresos. Nada que ver con el desastre de los últimos seis o siete años.

En mi memoria quedarán grabados para siempre los Fulanitos de 'Pasacalle' que veíamos todos en familia intentando adivinar qué le sobraba o qué le faltaba a la fotografía de algún monumento madrileño. Recuerdo que en casa comenzamos a decir 'Telenoticias' en lugar de 'Telediario', aunque para mi abuela siempre fue el parte, también recuerdo a Hilario Pino presentándolo con todo su pelo, como ahora pero de serie. Un milagro. Como un milagro sería ver ahora a Woyming en Telemadrid, pero durante una temporada presentó el fabuloso 'La noche se mueve', uno de los “Late Night” pioneros en España.

Eran montones los programas que a mí me parecían distintos a lo que ofrecía televisión española, sobre todo los musicales. Uno era Heavy y de San José de Valderas, pero de reojo miraba 'Onda Pop' y 'Top Madrid', descubriendo bandas como Teenage Fanclub, The Charlatans o Manic Street Preachers. Tal vez mi cambio musical vino de su mano. Aún sigo viendo el a veces maravilloso 'Nos queda la música', desde la isla desierta que es La Otra y en la que José Luis Casado hace de náufrago.

Telemadrid era esperar con impaciencia el capítulo de 'Bola de Dragón', de alucinar con el rollo retro de 'Parker Lewis nunca pierde', de ver clandestinamente el 'Cyberclub' y los ojos como platos de Cybercelia, por no hablar de su pantalón ajustado. Telemadrid eran las tardes de invierno encerrados en casa con 'Madrid directo' de fondo, escuchando sus historias simples pero cercanas, cotidianas, muy de la vida del barrio. Telemadrid era el fútbol de los fines de semana, que yo veía con mis amigos, y las tardes de domingo viendo 'Fútbol es Fútbol' en lugar de estudiando.

Por eso me duele verla agonizar y morir, me toca los cojones escuchar que es un gasto inútil y que debe o desaparecer o ser privatizada. Por favor, una tele que en el año 2000 tenía un increíble 20% de audiencia y que al final del 2012 no llegaba ni al 5%, una tele abandonada a su suerte, exprimida y utilizada como aparato de propaganda hasta morir por descrédito ahora que la TDT ha traído mejores canales desde los que vapulear y manipular.

Me da mucha pena y mucho asco ver que los que más la critican son los que más la han utilizado, políticos indignos y periodistas torticeros que han vivido del dinero público que tanto gustan de dilapidar. Una empresa mal gestionada, convertida en una casa sin trastero en la que se han ido acumulando los trastos que ya no querían pero de los que no se podían deshacer sin levantar la liebre de que todo estaba podrido y entonces enseñar podredumbre no interesaba. Entonces los millones que ahora se acumulan como deuda eran por el bien del partido, aunque ahora el partido, no su PPartido, se ha terminado.

No puedo echar de menos ya a Telemadrid porque llevaba mucho tiempo fuera de mi vida, pero si que echaré de menos lo que significaba. Si echaré de menos a la gente de los deportes de Onda Madrid, que me acompañaban muchas tardes camino de casa y que lo hacían fenomenal, dando cobertura a todos los deportes y todos los equipos, como les he leído estos días, ya nada será lo mismo, es imposible. Gracias.

8 comentarios:

Anusky66 dijo...

que bien lo has explicado!!
hace tiempo que Telemadrid ya no es lo que era ,pero no por ello hay que olvidar que fue parte muy importante de nuestras vidas .
Unbesazo

el chico de la consuelo dijo...

Y que bueno sanchez dragó con sus dinámicas y modernas noches blancas y luego con su programa de humor diario ¿cómo se llamaba? ah si el informativo ese de la noche!!

Newland23 dijo...

Anusky, lo fue pero hace tanto tiempo que duele. Ahora es un muerto viviente esperando el tiro de gracia. Qué lástima.

ECDLC tremendo comentario, he dado hasta una carcajada. Te quiero maño.

Carmen J. dijo...

Muchas de las cosas que dices ya ni las recordaba. Pero hablas del año ¿2000? cuando el mercado publicitario era muy diferente. Del 2000 hasta hoy han pasado muchas cosas. Además de la proliferación de canales con la TDT (que es relativamente reciente), hay, sino recuerdo mal, dos generalistas más (la 4 y la sexta), y además nuevos canales de comunicación como internet para hacer publicidad de cobertura. Esta es la explicación de la repartición de cuotas, por la cual hoy, para tener un 20%, las emisoras se tienen que unificar (no hay otra forma de hacer volumen).

Si a la dificultad de hacer volumen le unes la crisis, con los recortes de presupuestos de publicidad en las empresas privadas, encuentras ya la catástrofe: calidad por los suelos (poner a frikis es muy barato), y abuso de la publicidad institucional, que trae pérdida de credibilidad y peor calidad si cabe. Con lo cual, el círculo se cierra.

Una comunidad con 6 millones de habitantes, hoy, con esa fragmentación del mercado, no da para hacer no ya rentable, simplemente poco costosa, una emisora y al mismo tiempo aportar algo de calidad a los contenidos. A no ser que se quiera pagar un extra de dinero público (es decir, además de la publicidad institucional, cubrir la falta de inversión privada con subvenciones). Pero es demasiado dinero para las otras prioridades que hay que cubrir hoy en día.

Yo creo que debe haber una televisión pública, o quizá dos, pero no tropocientas. Una televisión que tenga calidad, de la de verdad. Como las hay en otros países. Y entiendo que deba costarnos algo, que no sea gratis y que no se rija estrictamente por criterios de rentabilidad salvaje (para evitar las mamachichos). eso sí, bien gestionada. Nuestras queridas comunidades ni siquiera han sabido gestionar una federación como la Forta, para tratar de encontrar economías y lo que se llaman "sinergias" (con perdón), como han sabido hacer los operadores privados.

Tienes mucha razón que los mismos periodistas que ahora ponen pose de escándalo, son los que más han contribuidos a que no se pueda ni mirar una tertulia, ni casi un informativo. Sí, va a morir: otro ejemplo de gestión brillante...

Carmen J. dijo...

Huy, casi me ha salido un post...

Gordi dijo...

A mí me pasa lo mismo con Canal 9. Tantos amigos agonizando durante meses, esperando un desmantelamiento que nunca llega, como colofón a un proyecto que podía haber sido grande y se convirtió en juguete demasiado pronto.

El poder es muy goloso. EL poder mediatizado es hipnótico, como una droga.

A mí lo que más me duele es que su desaparición es lo más razonable, visto el estado hasta el que se ha llevado a estos medios.

pseudosocióloga dijo...

Será que yo llegué tarde y como solo vi la parte mala no me da ninguna pena.

Explorador dijo...

Que genial saber que estás de nuevo por aquí..espero leerte más, sigue con la confederación ;P

Sobre el tema: "El nuevo liberalismo y yo somos así, señora"

Un abrazo ;)