sábado, 17 de abril de 2010

ECC – La I Guerra de Sucesión Castellana


Año 2599. “Alcorcón 4-0” es ahora un barrio residencial de la colonia “Madripolis”, capital de los “Estados Confederados Castellanos” (ECC), pequeño estado mesetario que hace varios siglos formaba parte de un país llamado España. Hace siglos que desapareció cualquier tipo de referencia a todo aquello, vivimos años de ignorancia y barbarie tras la quema de bibliotecas, museos y universidades. Sin embargo un ebook que escapó de la inquisición esgaeliana ha ido pasando de padres a hijos para perpetuar nuestra historia, dice así:

La anarquía es ya lo único que reinaba en los “Estados Confederados Castellanos”, lo último que se supo de Froilán II es que se estaba tostando vuelta y vuelta en alguna playa del Caribe mexicano, bebiendo piñas coladas y acosando a las turistas alemanas, algo intolerable para el gobierno mexicano, que no quería tener rondando por allí un nuevo Maximiliano en potencia. En connivencia con el nuevo gobierno provisional de los ECC fue deportado a Venezuela, donde fue encerrado en una mazmorra del palacio presidencial de Tarhugo Chávez y así saldar una vieja deuda de honor que los Tarhugos tenían pendiente desde tiempos inmemoriales. Cuenta la historia que por la megafonía de la celda una voz repetía sin parar “¿Por qué no te callas? ¿Por qué no te callas? ¿Por qué no te callas?”. Triste final para una dinastía tan prescindible como imperecedera, porque eso lo que creían todos, que era el final de los Bourbones, pero se equivocaban, aún tendríamos Bourbon para rato. Porque los Bourbones, como los asesinos, siempre vuelven al lugar del crimen.

Marciano “Hilillos” Rajojoy, en calidad de primer ministro, se hizo con el poder y se autoproclamó primer presidente de la I República Castellana, en su discurso de investidura no pudo dejar de recordar a su tatarabuelo, el original Hilillos, afamado estadista y mejor persona, aunque jamás llegó ni a presidente de la comunidad de vecinos, sus chistes sobre la propagación de hidrocarburos en el medio marino son todavía un clásico del humor casposo transmitidos de generación en generación, de gasolinera en gasolinera. De todas formas, paradójicamente, no era Hilillos el que movía los hilos del poder, un poder más grande y perverso gobernaba con puño de hierro. Oculto en las sombras el verdadero maestro de marionetas era Ruin Rapiñón.

Ruin Rapiñon era un ser astuto que vivía oculto, cual Hades, gobernando en el inframundo, desde allí construía un mundo lleno de impuestos y tasas con las que alimentar su megalomanía. Dicen las malas lenguas que por sus venas corría sangre de faraones, de ahí su amor por las grandes obras públicas. Posiblemente no sea más que un rumor sin fundamento, pero a él se atribuyen grandes construcciones como el túnel Madrid-Wellington y el lago al que comúnmente llamamos Océano Pacífico, dentro de éste la fosa de las Marianas no era más que el sitio donde pensaba deshacerse de su jefe, llegado el momento, calzándole unos zapatitos de cemento.

Sin embargo, el pobre Ruin no contaba con la existencia de un poder más oscuro que el suyo, desde las profundidades de la Puerta del Sol, Esperancia Aguililla organizaba a la insurgencia. Nombró ministro de guerra a Federico Trilerillo, IV Vizconde de Perejil, que tan bien había servido a la causa castellana durante la defensa de Castro. Trilerillo busco refuerzos fuera de las fronteras castellanas, y los encontró por tierras levantinas. A cambio del agua del Tajo (y de seis trajes, dos relojes de titanio y un bolso de Luís Buitrón), Fran Trinco Camps y Rita Barbaridad, corregentes valencianos, mandaron a las Brigadas Neoliberales a luchar por la causa. Así lo narró Trilerillo en sus memorias “Al alba y con viento duro de levante, viento de 35 nudos de corbata, partieron, desde la base aérea de Manises, cinco helicópteros cargados de naranjas como única munición”. Lo que ya no cuenta Trilerillo es que Ruin Rapiñón había previsto perfectamente la jugada y no sólo les compró las naranjas a buen precio, además subió el envite de Trilerillo y, junto al agua del Tajo, bolsos, trajes y demás fruslerías, prometió a Rita y Fran Trinco llevar a Valencia las fuentes del Nilo y la desembocadura del Amazonas, su departamento de obras hidráulicas, alborozado, se puso inmediatamente manos a la obra. La corazonada de Ruin Rapiñón por fin se había cumplido.

Pero evidentemente Esperancia, que de tonta no tenía ni un pelo, había preparado un plan B que no podía fallar. Si el archienemigo de Esperancia era Ruin Rapiñón, el archienemigo de Ruin era Enemigo Jimenez de todos los Santos. Enemigo no necesitaba comer, no necesitaba dormir, no necesitaba que su corazón latiera para sobrevivir, de hecho llevaba casi cien años embalsamado, alimentado únicamente por la ira y el rencor que sentía hacia el mundo. Esperancia lo sabía, porque ella sentía algo parecido, ninguneada y víctima de mofas y chanzas durante mucho tiempo, sabía que su oportunidad estaba por llegar. El plan era simple, sicarios de Enemigo tomaron todas las emisoras de radio y televisión junto con todos los postes de repetición. Enemigo comenzó a transmitir sus proclamas y amenazó con continuar su monólogo hasta que Hilillos y Ruin claudicaran. La población espeluznada asaltó a los tres minutos el palacio presidencial al grito de “Vivan las cadenas”.

Ruin tuvo tiempo de huir y pedir asilo político en León al excelso Zetapé Jr. II, allí vio la luz y abrazó la fe verdadera del socialismo, que era lo que desde siempre le había pedido el cuerpo, lo cual no fue óbice para que construyese el túnel de La Plata y varias líneas de metro en La Bañeza, Benavente y Zamora. Rajojoy fue recluido en el Monasterio de las Huelgas, donde se volvió sindicalista y renunció a sus principios, influenciado por el cenobitismo. Organizó unas elecciones a abad y fue elegido por mayoría absoluta, ¡por fin lo había conseguido! Esperancia y Enemigo se casaron en el monasterio de El Escorial donde además fueron nombrados emperadores del imperio castellano, como siempre la república no había durado un asalto, corría el año 2103. Según la rumorología, una voz, como venida de ultratumba, se escuchó en ese momento helando el alma de los presentes, no podemos saber si es cierto o no pero decenas de personas juraron por lo más sagrado haber escuchado las palabras “Chemari, abre la tapa que subo”. Sea como fuese no sabemos quién era Chemari ni quién le invocaba.

Desde su palacio, y tras largas noches de bodas en cuero y látex, Esperancia y Enemigo comenzaron a preparar la reunificación de la península bajo su mando, pero eso ya es otra historia que contaremos otro día.

4 comentarios:

Explorador dijo...

Jajajajaja, que grande!! ;)

" lo último que se supo de Froilán II es que se estaba tostando vuelta y vuelta en alguna playa del Caribe mexicano, bebiendo piñas coladas y acosando a las turistas alemanas, algo intolerable para el gobierno mexicano, que no quería tener rondando por allí un nuevo Maximiliano en potencia..." xDDDD

almalaire dijo...

No quiero que Zp Jr asile a Ruin aquí. Ya pensaré algo.
¿Tarhúgo Chavéz?:D
Tahúrhugo también le podría servir ;)

Juanjo ML dijo...

Explorador, pero los Bourbones retornarán a ECC!!! Ya veremos si Froilan II u otro xD

Juanjo ML dijo...

almalaire, en algún sitio tengo que meter a Ruin, no me quiero deshacer de él todavía, puede dar mucho juego en el futuro!!!
El en León con Zetapé va a estar la mar de bien :)