martes, 9 de noviembre de 2010

El sufrimiento no sabe a fresa


Lo increíble de malvivir es que llega un momento en que la mala vida se traviste de realidad. ¿Que qué quiero decir?, pues que cuando vives rodeado de problemas tu mente te hace creer que la vida realmente es así, te acostumbras, bueno, no es que te acostumbres a tener problemas y ya todo te de igual, no, los problemas siempre joden, a lo que te acostumbras es a vivir angustiado, te olvidas de cómo era vivir despreocupado, sin cagarte de miedo cada vez que tu móvil suena, y lo aceptas resignadamente. En el fondo si quieres seguir fingiendo ante el mundo, simulando que tienes una vida normal, no te queda mucho más remedio, además, los límites del sufrimiento son capaces de estirarse como un chicle, siempre un poco más, un poco más, otro poco más. Pero el sufrimiento no sabe a fresa, ni a menta.

Sin embargo un día, de repente, todo cuadra como si se hubieran alineado varios planetas y todos te fueran propicios, no sabes qué es lo que ha pasado pero sin proponértelo todo es maravilloso, y no porque haya pasado algo ni medio excepcional, para nada, es de noche y no tengo absolutamente nada que contar. Eso es lo más increíble de todo, hoy ha sido un día maravilloso porque no ha pasado nada, nada malo, por supuesto, hoy el gato que vive dentro de mí, y se entretiene arañándome en el estómago, ha debido irse de puente. Ojalá no volviese, ojalá que encuentre una gata persa y se olvide de mí, pero volverá, porque sus siete vidas me pertenecen, aunque no sea yo el que le alimenta, porque si de mí dependiese ya se habría muerto de hambre hace tiempo. Maldito gato, ni siquiera ahora me dejas disfrutar del momento, no te veo pero te presiento cerca.

Mis miedos están de puente, pero yo no, y da lo mismo porque los días de puente son estupendos, trabajes o no. Es genial salir a la M40 e incumplir con el límite de velocidad, por poco que quede claro, es estupendo llegar al aparcamiento y que sobren los sitios sin preocuparte de tener que ir a aparcar al maldito destierro, es estupendo que casi no suene el teléfono y que no se te llene en una hora la bandeja de correo, además hoy, para gran regocijo del personal, ha escrito el inglés que no se entera de nada y me he permitido contestar de manera desenfada, es decir, siendo yo mismo. Mi manía de escribir correos a la yugular a lo mejor me cuesta el puesto de trabajo algún día, pero si tamaña desgracia llegase a suceder igual edito un libro. Sí, estaría genial, sería mil veces más divertido que este blog, es cierto eso de que la realidad siempre supera a la ficción.

Pero lo mejor de todo ha sido volver a casa y que todo estuviese donde debía estar, bueno a mi casa y antes a la que fue mi casa. No puedo explicar el alivio que siento cuando veo a mis padres relajados y sonriendo, cuando puedo jugar con mi sobrino de dos años y mirar con él un trozo de Bambi mientras que le enseño a imitar el ulular de un búho y a pronunciar tambor, cuando veo a la peque regresar de ese sitio en el que la intentan enseñar a comer llena de satisfacción por haber sido capaz de vencer a unos miserables guisantes, cuando cierro la puerta camino del coche completamente relajado pensando que ya ha pasado lo peor del día. Y por si no fuera poco, que para mí ya es mucho, cuando abro la puerta y veo a mi hijo comiendo tranquilo en su trona, mientras que su madre hace nuestra cena, girarse hacia mí con una sonrisa de oreja a oreja para decirme, con su lengua de trapo, que ha cenado todo, todo y que no ha llorado en la ducha, bueno, solo un poquito.

Sí, a veces la vida merece la pena ser vivida, sin necesidad de que pase algo excepcional, son los pequeños detalles los que la hacen más agradable, es la ausencia de drama lo que la hace soportable.

6 comentarios:

El niño desgraciaíto dijo...

Es que la felicidad es eso. Enhorabuena por un día feliz.

Explorador dijo...

Estoy de acuerdo, la felicidad es eso. Y a veces buscando una felicidad apasionada nos olvidamos de valorar algunas cosas. Me alegra saber que has tenido un buen día :) . Tira ese gato al agua ;PP...¡o preséntalo para alcalde en Salamanca, que gana, y te olvidas de él de una vez!! En fin...ojalá fuera tan fácil...pero aunque no lo sea, hay que vencerlo, y se puede.

Un abrazo :)

Juanjo ML dijo...

Gracias por alegraros conmigo. A ver cuanto dura, de momento hoy he ido a hacienda, ha sido rápido y me han tratado bien. Igual algo está cambiando :)

molinos dijo...

Me alegro por tu día feliz....:)

Juanjo ML dijo...

Gracias moli :)

Anniehall dijo...

Yo también me alegro. Y de que hoy lo de hacienda haya ido bien.