miércoles, 9 de junio de 2010

Desgastando las suelas


ME GUSTA

Me gusta salir a andar de noche y solo, para poder pensar en mis cosas, para tener un rato en el que ordenar las ideas y tener la sensación momentánea de que mi vida me pertenece.

Me gusta ver a las parejas jóvenes achuchándose en los parques.

Me gusta que haga fresco, no mucho, lo suficiente como para notarlo en la cara y que me haga sentir vivo.

Me gusta cantar en voz baja aunque muchos me miren al pasar.

Me gusta ver a los grupos de señoras que pasean juntas, con mallas y cara de velocidad.

Me gustan las calles desiertas y casi sin tráfico, las luces verdes y las luces rojas.

Me gusta escuchar música muy alta y aislarme del exterior, me hace sentir como si fuera un espectador invisible dentro de una película que gira a mi alrededor.

Me gusta ver a las parejas de ancianos paseando de la mano, siempre callados, como si ya se lo hubieran contado todo.

Me gusta la gente que al cruzarse contigo te sonríe con la mirada.

Me gusta llevar manga larga, tan larga que me cubra hasta los nudillos.

NO ME GUSTA

No me gustan las cuestas arriba, debería existir una ley para darlas la vuelta y que siempre vayan hacia abajo.

No me gustan los semáforos con botón que nunca se ponen verdes cuando deben.

No me gustan las sombras alargadas que proyectan las farolas, me agobia verme rodeado de múltiples sombras propias que van, vienen y desaparecen.

No me gustan las luces naranjas intermitentes, me provocan caos mental, me desestructuran el cerebro.

No me gustan los bancos llenos de latas de cerveza y cáscaras de pipas.

No me gusta que el modo aleatorio del mp3 me dedique una canción de amor, no es el momento.

No me gustan las terrazas de verano que no te dejan por donde pasar, si huelen a fritanga me cambio de acera.

No me gusta la gente que te mira con recelo como si la fueses a robar.

No me gusta hacer siempre el mismo recorrido, que subir y bajar al recinto ferial son siempre veintinueve minutos.

No me gusta transpirar ni que se me pegue la ropa, me dan repelús las gotas de sudor de se escurren por el cuerpo.

ME DA MIEDO

Me da miedo no saber si mañana volveré a repetir el paseo, pensar que un cuenta pasos imaginario está descontando hasta cero.

3 comentarios:

Anniehall dijo...

Pues sí da miedo, sí.

El niño desgraciaíto dijo...

A mí no me gusta que me sude el bigote. No sé si es por estar gordo o por ser mayor, pero de chaval no me pasaba y no me gusta nada.

Juanjo ML dijo...

Que te sude el bigote tiene que ser realmente horrible, me parece un relato escalofriante, tengo que pensar en algo que lo compense para recuperar la igualdad :)