martes, 1 de junio de 2010

Hoy declaro la guerra a los kilos (otra vez)


Sí, hoy vuelvo a declarar la guerra a los kilos de más y sobre todo a las malas costumbres. Hoy vuelvo a gritar que ya basta, que pienso tomar cartas en el asunto y dejar de hacer el gilipollas como lo estoy haciendo. Hoy voy a dejar de vivir mi vida como si fuera de otro, como si el cinturón que ya no da más de si estuviera apretando michelines ajenos. Hoy he vuelto a despertar a la realidad y no me ha gustado nada, porque soy un burro y un inconsciente y aunque todo esto ya lo he vivido muchas veces sistemáticamente vuelvo a tropezar en la misma piedra.

Es cierto que lo mío es una maldición, una burla de la naturaleza, pero tener un metabolismo digno de un superhéroe que puede sobrevivir sin comer no tiene que ser excusa para ir llorando por los rincones, si engordas por comer te jodes Juanjito, más claro agua. Ser gordo es una opción, tú lo sabes y no debes mirar a otro lado, el hambre es solo una sensación que reside en el estómago.

Hoy voy a dejar de ignorar las señales que mi cuerpo me envía y no voy a seguir siendo un necio que mira hacia otro lado. Voy a dejar de hacer el capullo y voy a tomarme en serio el dolor de mis rodillas, hartas de seguir soportando mi molicie, voy a tomarme más en serio aún al cansancio que sufro al transportarme, a la somnolencia que me provoca una sangre espesa cuajada por los triglicéridos, a la apnea del sueño que últimamente me visita noche sí y noche también amenazándome con no despertar a tiempo.

Y aunque me vuelva a costar la misma vida voy a triunfar, porque conozco el camino y sé cómo llegar a la meta, pasito a pasito y sin tomar atajos, ya lo he recorrido antes y no me da ningún miedo. Pero primero debo ordenar mi cabeza, porque no se come con la boca, se come con el cerebro, y yo soy un descerebrado. Se han acabado las jornadas maratonianas de trabajo, no voy a suicidarme preocupándome de problemas que realmente no son míos, llegaré hasta donde llegue y tengo toque de queda, las seis de la tarde. Se terminó llevarme trabajo a casa, a las seis tiro el boli y me voy, punto pelota. Se terminó pensar en el proyecto fuera de la oficina y se terminaron los ataques de ansiedad descontrolada.

Porque la ansiedad es el peor enemigo, los dos minutos de vacío mental que transcurren desde que millones de hormigas recorren tu cuerpo hasta que cierras la puerta de la nevera son la clave del éxito, 1500 kilocalorías es el límite, ni más ni menos. Además se terminó la vida sedentaria, a partir de ahora toca mover el culo pateándome las calles de Alcorcón, una hora al día de caminata es imprescindible para lograrlo, cuento con ello. Y pienso volver a leer, y pienso seguir escribiendo, y volveré a estudiar francés y jugaré con mi niño al balón en el parque sin que me falte el resuello. Hoy la vida vuelve a empezar y estoy contento.

Solo existe una regla, alejarme de la báscula, no me pienso pesar porque me niego a ser una magnitud física, carne al por mayor, un número de tres cifras. No es una cuestión ni de vanidad ni de mirar a otro lado, simplemente es dignidad o exceso de amor propio, lo mismo me da porque hoy nazco de nuevo.

8 comentarios:

Sheldon dijo...

Yo llevo retrasando una decisión así un tiempo y me acabas de animar para seguir tus pasos. Mañana (que ya es hoy) empiezo.

Gracias y mucho ánimo!

Anniehall dijo...

Ánimo a los dos, mis chicos

valpertuna dijo...

ojalá lo consigas!

yo dí un pasito atrás, seguro que RR HH congelaron mi promoción profesional, pero no veas que diferencia, me jodo yo en proyección futura, nuevas resposabilidades incluso mas pasta.
ayudar a mi hijo con las exuaciones no tiene precio.

persevera, que no es cosa de un día.

Juanjo ML dijo...

Sheldon, ya llevo dos días y perfectamente, mucho ánimo!!!

valpertuna, si en esto de las dietas soy cinturón negro, una vez llegué a perder 54 kilos en año y medio (me había pasado muuuuucho la verdad). Lo malo es que soy medio lelo y se me olvida, gracias por los ánimos

Caótica dijo...

Yo creo que si queremos tener éxito en esa lucha contra los kilos de más, debemos eliminar la palabra dieta de nuestro vocabulario, y simplemente cambiar de hábitos. Yo he perdido 9 kilos en 5 meses simplemente comiendo bien, y me concedo caprichitos de vez en cuando.

Juanjo ML dijo...

Tienes razón Caótica, pero hay algo en mi metabolismo que no marcha muy bien y a la que me descuido zas!!!!

Caótica dijo...

No, si mi metabolismo tambien tiene tela. Pero he comprobado que me hace menos daño permitirme caprichitos el fin de semana, que pasarme 5 meses sin probar todas las cosas que me engordan, porque tarde o temprano, la ansiedad me puede y entonces me como todo lo que no me he comido en cinco meses, pero el doble, y creo que eso es lo que hay que evitar.

Ánimo!

Juanjo ML dijo...

Es justo eso, vencer a la ansiedad cuando se cruza, tomo nota y pensaré en darme un capricho :)

Gracias por los ánimos