miércoles, 8 de septiembre de 2010

¿Qué puede haber peor?


Esta semana me han enviado a un curso de una cosa que se llama seguridad funcional. En teoría es una algo útil que evita accidentes y salva vidas, digo en teoría porque me nos han puesto un video sobre la investigación de la explosión de una refinería de BP en Texas hace cinco años que no tiene desperdicio. Para reducir costes se pasaron todas las normas de seguridad por el forro de sus caprichos y, además de palmar una pasta, murieron quince personas, es enternecedor ver como en las conclusiones directivos de BP, con lágrimas en los ojos, decían que habían aprendido la lección y que no sucedería otra vez. Imagino que todos sabéis que una plataforma de BP reventó en el Golfo de México hace unos meses, está claro que o son muy buenos actores o les tienen especial manía a los norteamericanos, yo apostaría por lo primero. Ahora que me veo inmerso en el mundo de las plataformas marinas que juegan con cosas que explotan, la verdad es que más que gracia me da bastante miedo.

De todas formas el curso, en sí mismo, es insufrible, lo imparte un señor holandés que podría desafiar a un concurso de ver quien parpadea primero a una momia, su inglés es muy correcto pero solo tiene un tono, un gesto y dudo si tendrá algún tipo de sentimiento, aguantarle ocho horas diarias mientras lee sus transparencias es un ejercicio de heroísmo, y juro por lo más sagrado que si tuviera un miserable clip encontraría la forma de clavármelo en el corazón, pero me mandan al curso desarmado, qué cobardes. ¿Cómo sobrevivo a semejante tormento?, pues muy fácil, pensando en cosas que desde luego tienen que ser peores y las hay, ¡vaya si las hay!, os pongo algunos ejemplos:

- Ser violado en una prisión turca, el día que se terminó la vaselina.
- Beber ácido sulfúrico, escuchando unas rancheras.
- Ser abandonado en una isla desierta, con Leire Pajín.
- Que te extirpen un testículo, sin anestesia.
- Ser crucificado en el desierto, delante de una foto de Belén Esteban.
- Salir de ligue con Paquirrín, y que él se ligue a la tía buena.
- Despertarse en un ataúd bajo tierra, por un discurso de Hugo Chávez.
- Comer mierda con una pala, a boca llena.
- Conducir por la carretera de Andalucía, un camión cargado de nitroglicerina.
- Frotarse la barba con Rajoy, y que te busque la lengua.

Se me ocurren muchas más pero tengo que ir a preparar el examen del curso porque seguro que para rematar la faena encima cateo. Si no vuelvo a postear jamás es que me he atravesado la sien con mi boligrafo bic, con la capucha puesta.

5 comentarios:

Sil dijo...

Jajajajajaja, el que no se consuela...

Yo estuve en un festival coral en Alemania hace ya un porrón de años, en que uno de los directores invitados era noruego. Nos tocó a nosotros, los españoles. Le sacamos de quicio no sabes cuánto. Y sí, realmente son así de... cuadriculados, los pobrecicos xD

Gordi dijo...

Si no vuelves a postear sufrirás la ira de Gordi. Y que Paquirrín ligue más que tú no te parecerá tan terrible...

Juanjo ML dijo...

Sil, este hombre nos mira con cara de "pobres animalitos", y te prometo que el auditorio tampoco es como para animar una fiesta rumbera, 15 ingenieros juntos no dan mucho de si, lo sé porque no encuentro la manera de animar las pausas del café, ni contándoles que se me ha caído la acreditación en el urinario...

Gordi, me tomaré algo para guantar el tirón, pero algo que me haga ver dragones... Todo sea por no sufrir tu ira :) Lo de Paquirrín es una broma de la naturaleza, pero me alegro por el chaval.

Anniehall dijo...

Pues a mí me gustan las rancheras. Eso sí, cantadas por José Alfredo o por la Pradera por ejemplo.

Juanjo ML dijo...

Annie siempre sería peor que te gustase el ácido sulfúrico :)
Mañana te cuento el final del curso y de como para mi vergüenza he sido el último en terminar el examen después de pelearme con él cuatro divertidas horas...