viernes, 15 de octubre de 2010

La guerra de Troya


Ayer por la tarde noche libré, cual moderno Agamenón, mi propia versión de la guerra de Troya. Como el único Homero que existe a este lado del teclado soy yo mismo paso a contaros los detalles de mi Iliada particular.

El desencadenante de esta guerra ha sido el rapto de mis tildes a manos de Kryptik el troyano, posible descendiente binario de Paris, caprichoso ladrón de doncellas griegas (o mejor dicho Helenas) por los dioses ayudado. Antes de que se me olvide, y aunque no venga a cuento, quiero decirle al mundo que el tal Paris era un pringao, pero de los grandes, un tío que puede elegir entre tener sabiduría, poder o el amor de la mujer más bella del mundo y escoge lo último es para darle con un calcetín sudao, máxime si todavía no había nacido Michelle Pfeiffer, y encima vas y montas una guerra persiguiendo princesas, para matarte. Lo mismo le debieron preguntar a nuestro príncipe, oye Felipe, que si quieres inteligencia, poder o a Leti(z)ia, perdón, ¿me repites la pregunta?, sí, ¿que dónde te dejamos la Leti(z)ia?

Desolador, pero volvamos al tema, antes las guerras empezaban por ir persiguiendo macizas, ¡ya hubiera querido un servidor que mis desventuras hubieran comenzado por perseguir damas ligeras de ropa por la red! Eso hubiera cambiado mi ira por resignación, a fin de cuentas el porno cibernético es una actividad de riesgo y una excusa para las infecciones no venéreas, vamos, que habría asumido las consecuencias de mis actos. Pero ni para eso Kryptik el troyano ha tenido honor, estaba el tío disfrazado en un pdf que pretendía hacer una comparación entre los mejores directores de cine de la historia, ¡el cacho cabrón!, eso no es digno ni de un virus. Siento el peso de la vergüenza lastrar mis dedos al escribirlo, una infección cultureta, lo que me faltaba, aunque ¡eureka!, puedo arreglarlo, diré que buscaba a los mejores directores porno de la historia porque ya es hora de reivindicar al creador de “Si no soy Curro Jiménez, ¿qué hago con este trabuco?”, sea quien sea. Muera Bergman (que es insoportable), viva Curro y su trabuco.

De ese modo, investigando sobre el cine porno (ya me lo voy creyendo), me encontré frente a frente con Kryptik el troyano. Aunque había contratado los servicios de un software que, por cuarenta eurazos, me garantizaba la ayuda de Odiseo y Aquiles a la hora de la verdad me encontré solo. Odiseo estaba haciéndose el loco plantando sus campos de sal y le tuvo que pillar Kryptik cagando detrás de un olivo, Aquiles, que tenía un ramalazo de drag queen, debía estar en el vestidor de la casa de su madre disfrazándose de la esposa del primero, con su bolso de piel marrón y sus zapatos de tacón y su vestido de domingo. ¡Mierda de aqueos!, ya no sois lo que erais, ¿dónde están los auténticos lacedemonios?, ¿qué queda de ellos?, ¿a eso le llamáis Smart Security señores de ESET?, con el Norton vivíamos mejor. Lo que más me duele es el descojone de mi hermano al recordarme lo pardillo que soy al comprar un software en lugar de piratearlo, soy el hermano mayor menos ejemplar del mundo.

Como yo por mis tildes mato le puse asedio a Troya dispuesto a aniquilar todo lo que se moviese, al principio confiando en el antivirus lo hice por la buenas, una limpieza de disco duro, agua, luego indignado una más a fondo al grito de ¿dónde está el virus?, ¡sal cobarde!, más agua. Me sentí derrotado. Pasé todos los spywares, malwares, suputamedrewares que recomendaban en los foros y nada, Kryptik, Héctor y Paris se burlaban en mi cara. Pero para los que crecimos usando el DOS la palabra derrota no existe, tenemos más tiros pegaos que la bandera de la legión, me lancé de cabeza a mirar el registro de inicio, en algún lugar tenía que esconderse. Tras horas de minuciosa lectura del regedit y comparación con lo que encontraba en el disco duro creí ver a Kryptik escondido bajo un nombre que ya no recuerdo, puse el nombre del ejecutable en google y mis temores se confirmaron, era él y me la habían colado. Le borré con saña, del registro y del disco duro, pero cada vez que reiniciaba volvía a la vida, si mataba a Cicno me la clavaba Eneas, si daba con Eneas salía al quite Príamo, maté y maté pero nunca era suficiente, en cada inicio un nuevo guerrero se levantaba para luego morir, Caronte debía estar haciendo horas extras descojonado. Pensé en cómo sería la vida sin tildes y en un vietnamita limpiándome la cuenta del banco, ambos me parecieron motivos con suficiente fundamento como para seguir intentándolo.

Hasta que a la una de la mañana Troya se rindió, volví a iniciar y a dar al teclado esperando encontrar por enésima vez “´´o” en lugar de “ó”, pero no, la tilde estaba donde debía estar, probé con “á”, con “é”, y sí, todo estaba en su sitio, miré el registro y las líneas malditas se habían volatilizado, confieso que nunca sentí tanto placer por algo tan simple, pero puedo afirmar y afirmo que fue mejor que un orgasmo. Hoy con gran satisfacción estoy aquí para anunciar que la guerra de Troya ha terminado, todos los troyanos han sido aniquilados y de Troya no quedan ni las ruinas. Vivo con el temor de que alguno siga vivo y agazapado, pero si alguno de ellos ha escapado a la matanza espero que haya sido Eneas, a fin de cuentas es el fundador de Carthago.

8 comentarios:

molinos dijo...

uNunca pensé que la informática pudiera ser tan entretenida. Si a mi meroban los acentos, ni me entero.

El niño desgraciaíto dijo...

Ay!! Yo tengo el Kaspersky que es ruso y no sé si sabrá mucho de troyanos, pero no deja entrar a nadie, nadie. Eso sí, me lo compro en la página rusa porque me sale a mitad de precio que en España y uno es tonto, pero a veces un poco menos. Ahora sí, intentar pagar con visa en una página rusa es un reto digno de Hércules, Aquiles y Eneas juntos.

Por cierto el ESET es un poco malo. Sólo digo que es italiano. Confiarías tu ordenador a un antivirus italiano?

Juanjo ML dijo...

molinos, te enterarías, te enterarías :)

ND, evidentemente, y a toro pasado, te tengo que decir que no, pero me he dejado mal aconsejar. Tomo nota de los rusos que son gente "seria", aunque no se me ocurre que confiaría a unos rusos además de mi tablero de ajedrez...

Explorador dijo...

o tengo el AVG, y espero que la A sea de Aquiles, aunque no me hago muchas ilusiones, porque es gratuito y tengo en mente la frase de Eneas (la primera que escribí) en mi espacio, algo así como "Una salus victis, nullam sperare salutem", creo recordar.

Me ha divertido mucho leerte, y saber que tu tropa de suputamadrewares ha logrado rendir troya...algunos posmodernos dirán que fue un genocidio, pero no, ha sido una hazaña. Vivan las tildes, joder.

Un saludo.

P:D: Una salvedad, hay pelis de Bergman que molan ;)

Juanjo ML dijo...

Hombre Explorador, por malo que sea mi antivirus espero tener una salvación xD.

De todas formas dejémonos aconsejar por ND y migremos al mercado ruso.

Y Bergman es insufrible, salvo que estés más cocido que un piojo

alpla dijo...

Eneas no fundo Alba Longa?
mira q me haces dudar...

Juanjo ML dijo...

Según las malas lenguas fue su hijo, Ascanio, aunque vaya usted a saber, han pasado solo 2800 años :)

Anónimo dijo...

A ver, a ver... Eneas, la Eneida de Virgilio... ¿éste no fué el que fundó Roma? Para mí que Carthago la fundó una princesa huída de Tiro, o al menos unos fenicios... o algún otro héroe griego.

Buenísima tu guerra de Troya, tirios, aqueos,... qué jodidos son todos. Y el astuto Odiseo plantando campos de sal, ya le vale.

Ya ni me acuerdo cómo se va al DOS desde windows, el caso es que cuando he estado infectado y ejecutado regedit me ha llevado a la ventana de los HKEY, y ya me pierdo, jajaja!!! Si al final siempre se le cuela alguno alguno al antivirus y tenemos que andar con técnicas de pedalete, jajaja!!

Niño desgraciaíto, lo de pagar con visa en una página rusa debe ser la hostia, jajajajajaja!!!! En ruso trasladado a alfabeto latino medio qué, pero en cirílico... jajajjaa!!!