domingo, 10 de octubre de 2010

If I could turn back time


Hoy es uno de esos días en los que el blog sirve de terapia, aviso a navegantes, el que quiera que haga de este punto y seguido un punto y final. Hoy es uno de esos días en los que escribo para mí, para sacar toda la pena que llevo dentro con la esperanza de que si la dejo aquí olvidada el monstruo desaparezca, para que no vuelva más, para que me deje tranquilo.


Cuando estás pasando por una mala racha lo único que quieres encontrar es una salida, te levantas cada día esperando que por fin salga el sol, bueno, es más que eso, necesitas que por fin salga el sol, pero como mucho te encuentras con que ha dejado de llover aunque sigue amenazando lluvia. Como es lo único a lo que puedes agarrarte tratas de vivir la ilusión de que todo va mejor hasta que de repente, y sin avisar, vuelve a desencadenarse la tormenta. Y cada ver es peor por eso de que el vaso ya está lleno o porque llueve sobre mojado.


A veces uno es protagonista de su destino, a base de puros huevos, de comerse el mundo antes de que él te coma a ti, y funciona, pero a veces uno es prisionero de sus sentimientos y no sabe qué hacer, te ves atrapado en una especie de tela de araña que se llama chantaje emocional y quedas allí paralizado a merced de los caprichos de los demás. Cuando no puedes más, cuando no te quedan lágrimas que derramar y las penas duelen menos porque ya ni sientes ni padeces te planteas darle una patada a todo y comenzar de nuevo, pero no es tan fácil, al contrario, es dificilísimo. Principalmente porque no se puede extirpar el daño de manera selectiva, no puedes decir tú sí y tú no, no puedes elegir la parte me gusta de ti, o de vosotros, e ignorar el resto, no puedo quedarme con tus virtudes olvidando tus defectos.


Pero a lo largo de la vida, y en este caso hablo desde el mismo momento en el que un par de fórceps me arrancaron del útero materno, se van creando lazos que no se pueden romper, aunque quieras, a veces porque son indestructibles, a veces porque crees que puedes provocar un cataclismo en todo lo que te rodea si rompes el primero, si lo haces temes que puedan ir saltando todos los demás en una reacción en cadena que termine con tu mundo, que por cierto es lo único que conoces y a lo que desesperadamente te agarras aunque te abrases las manos. Es la pescadilla que se muerde la cola, además puedes hacer daño a quien, sufriendo como tú, no se lo merece y puede llegar a pasar que no seas capaz de hacer daño a quien sí se lo merece porque es algo tuyo. Hoy es uno de esos días en los que más lamento haber hecho daño a alguien, y sé que lo he hecho, incluso a propósito alguna vez, me gustaría que leyesen esto para que sepan que lo siento.


Me siento atrapado en una especie de partida de ajedrez viviente jugada por un par de locos que no piensan en las consecuencias de sus actos, que solo quieren ganar, al precio que sea sin importarles una mierda los sentimientos ajenos. Además no se conforman con jugar una partida abierta, con intercambio rápido de piezas y final de peones que busquen coronarse en dama, no, la partida que juego es una apestosa apertura de dama, cerrada como las puertas del cielo, una partida táctica y de desgaste en la que no soy más que un peón clavado esperando un alfil que se sacrifique para echarme del tablero. Porque es lo mejor a lo que puedo aspirar, a que alguien me coma y me quite de en medio, porque si la partida se alarga tanto que pierda el primero al que se le caiga la bandera voy a volverme loco, si es que no lo estoy ya.


Necesito una solución que no pase por la locura, ni por que me fulmine un rayo, me va demasiado en el envite, necesito algo, un mago, un milagro, una máquina del tiempo para escaparme lejos de aquí, lejos, lejísimos, tan lejos como volver las manecillas del reloj treinta y siete años.


2 comentarios:

Explorador dijo...

Uf, no sé que decir...sólo que resistir es necesario, y que espero que haya siempre buenas razones para hacerlo. Y que los peones son el alma del ajedrez ;) como decía Philidor, uno de los primeros superclase de ese juego.

Que vaya todo bien, a seguir luchando!! un saludo

Juanjo ML dijo...

Gracias Explorador por comentar a las duras y a las maduras :)
Seguiremos luchando, los peones no podemos retroceder.