domingo, 7 de marzo de 2010

De cómo terminé casado (III, El desenlace)


Alcorcón, día D, siete de la mañana, una pareja duerme en su dormitorio pre conyugal, suena el despertador:

- Ella: Vístete deprisa que en media hora tenemos cita en la peluquería.
- Él: ¿Qué? ¿Cómo? ¿A estas horas? Vete tú y luego me paso a recogerte.
- Ella: ¿Qué parte del “tenemos” no has comprendido? ¡Tú también vas a cortarte el pelo!
- Él: ¿Yo?, ¿qué le pasa a mi pelo?, yo lo veo impecable.
- Ella: Sí, impecable para ir a zulo ese donde trabajas, hazme el favor de vestirte y vámonos a la peluquería, al final llegaremos tarde (qué paciencia hay que tener por Dios).
- Él: Tenemos que ser los primeros novios que van juntos a la peluquería…
- Ella: O te das prisa o vamos a terminar en los juzgados, pero en los de lo criminal.

Alcorcón, día D, nueve y media de la mañana, una pareja impecablemente peinada entra en su casa:

- Ella: ¿Ves? No costaba nada de trabajo.
- Él: Esa tía no tenía ni puta idea de cortar el pelo a un hombre.
- Ella: Yo te veo monísimo (no, si va a tener razón, pobre, le han dejado como a Chucky), mucho mejor que antes.
- Él: Bueno, voy a irme vistiendo.
- Ella: No, no, tienes que ayudarme a ponerme el vestido a mí primero.
- Él: ¿Qué te vista yo? ¿No se supone que hoy no tenía que verte? ¿Dónde está tu madre? (para una vez que tiene que estar…)
- Ella: No te preocupes que más mala suerte que casarme con un gañán como tú no voy a tener. Mi madre ha ido a por las flores, por cierto después del banquete tenemos que ir a llevarle el ramo a mi padre.
- Él: ¿Qué?, ¿cómo quieres que conduzca después del banquete?, ¿no podemos ir mañana antes de ir al aeropuerto?
- Ella: De eso nada, quiero que mi padre me vea vestida de novia.
- Él: Vale, el día de mi boda y me veo pidiendo una jarra de agua.
- Ella: No te va a pasar nada, debes de tener aún alcohol en vena del fin de semana.

Alcorcón, día D, hora H, juzgados:

- Ella: Vengo helada, ¿a quién se le ocurre casarse un 4 de marzo?, nunca sabes qué tiempo va a hacer.
- Él: A ti, la fecha la elegiste tú. Menos mal que además del vestido te has comprado esa especie de abrigo carísimo a juego que no vas a volver a utilizar.
- Ella: Sí, ha sido todo un acierto, ya buscaré cuando ponérmelo (imagina por dónde me paso yo tu ironía).
- Él: (Espero que nos inviten a la ceremonia de los Oscar para rentabilizarlo)
- Sra. Juez: Estamos aquí para celebrar el matrimonio de estos dos descerebrados que no saben dónde se están metiendo. Ahora la secretaria judicial pasa a leeros vuestros derechos.
- Secretaria judicial: A partir de ahora todo lo que hacíais porque os apetecía pasa a ser una obligación que penderá sobre vuestras cabezas hasta la muerte o el divorcio. Lo dicen los artículos X, X+1 y X+2 del código civil.
- Ella: (Desde luego qué profesionales son estas mujeres, han explicado todo clarísimo)
- Él: (Menudas víboras, si me dejaran a solas con ellas seguro que me arrancarían hasta el corazón)
- Sra. Juez: Pues si está todo claro y habéis traído algún anillo que intercambiar es el momento de hacerlo, si no los contrayentes y los testigos que firmen la condena.
- Ella: Por supuesto que hay anillos, el ayudó a elegirlos.
- Él: (Y un huevo de pato)
- Ella: (Pues nada, una firmita más y soy una mujer casada, voy a mirarle a los ojos para que sepa cuanto significa para mí)
- Él: (¿Qué ha sido esa mirada?, lo he visto clarísimo, es la mirada “a partir de ahora tu vida me pertenece”)
- Ella: (Estás neurótico)
- Él: (Va a ser que sí)

Alcorcón, día D, noche, una pareja de recién casados entra en su casa directamente desde un cementerio, él lleva en sus manos un jarrón de IKEA:

- Ella: Ha sido un día fenomenal, lo que no sé es que vamos a hacer con ese jarrón, no pega con nada.
- Él: Cosas de mi tía, como no aceptábamos regalos ni dinero le daba cosa venir sin nada.
- Ella: (No aceptabas regalos tú, que eres más tonto que pichote) Bueno, ya veremos que hago con él, por cierto, tu padre iba cocido como un piojo.
- Él: (Suerte que ha tenido él) ¡Coño! ¡Tengo diez llamadas perdidas en el móvil! Son de la oficina, ni mi jefe puede ser tan gilipollas de llamarme diez veces el día de mi boda. Además nos ha regalado el crucero.
- Ella: ¡Anda que no!, es capaz de eso y más, y ese viaje lo has pagado tú antes con sangre, pero llámale si quieres.
- Él: Voy a llamar a la secretaria a ver si ella sabe algo. Hola M, sí, la boda estupenda, tengo diez llamadas perdidas vuestras, ¿pasa algo?
- M: Sabes que no te molestaría el día de tu boda (salvo que nuestro tirano común me lo ordenase), pero tengo muy malas noticias.
- Él: ¡Ha ardido la máquina de Chequia!
- M: Peor, han llamado de la agencia de viajes, dicen que hoy han cancelado el crucero.
- Él: (Mierda, esto va a ser mi primera crisis matrimonial) ¿Cómo que han cancelado el crucero? Pero si salimos en una semana, ¿y qué alternativas han dado?
- M: Pues tienen un crucero alternativo a Túnez en bote de remos o un todo incluido en la Riviera Maya.
- Él: ¿Túnez? ¿Qué tiene que ver Túnez con las islas griegas?, en fin, el lunes te llamo desde Londres a ver qué se puede hacer… Cariño, tengo una mala noticia.
- Ella: Y yo otra, me acaba de bajar la regla.

Y no hubo noche de boda, ni crucero por el Egeo, pero lo pasamos genial en la Riviera Maya. Eso sí, este blog debería llamarse Delenda est Pullmantour (Pullmantour debe ser destruida).

6 comentarios:

Anniehall dijo...

No te preocupes tanto, la noche de bodas es un mito. Acabas tan agotao o tan borracho o tan las dos cosas que da igual la regla o lo que sea. Lo más divertido que hicimos en la mía fue contar las horquillas que me había puesto la peluquera. ND se acuerda del número exacto.

Por cierto, es un gran error cortarse el pelo el mismo día. Eso lo sabe cualquiera (menos vosotros :).

Juanjo ML dijo...

Annie, la noche de bodas cuando llevas ya varios años viviendo juntos pierde mucho significado, pero ya que estaba sereno y fresco como una rosa habría sido interesante.

Y creo que me he explicado mal, el que se cortó el pelo fui yo, tampoco es que haga falta mucho tiempo y esfuerzo para cortármelo :), ella símplemente se peinó, el corte y el tinte ya estaban de un par de días antes. De todas formas es muy triste que te corten el pelo al lado de tu inminente futura esposa...

Anniehall dijo...

Lo había entendido. Es un error cortarse el pelo el día de la boda.

El niño desgraciaíto dijo...

Mi memora va fallando, pero queo recordar que fueron... ¡¡¡57 horquillas!!!

El niño desgraciaíto dijo...

Desde luego, parece que estoy disléxico. Quería poner que mi memoria va fallando (y mis dedos también), pero creo recordar que fueron... ¡¡¡57 horquillas!!!

Explorador dijo...

Que frenesí...no quiero imaginarme como serán las bodas por la Iglesia xD . El concepto de "lo que hacíais por gusto ahora es una obligación amenazante" es bueno.

Muy divertido, como los anteriores :) . Un saludo.