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martes, 17 de mayo de 2011

ECC - El I Festival de Ibervisión (primera parte)

Año 2599. “Alcorcón 4-0” es ahora un barrio residencial de la colonia “Madripolis”, capital de los “Estados Confederados Castellanos” (ECC), pequeño estado mesetario que hace varios siglos formaba parte de un país llamado España. Hace siglos que desapareció cualquier tipo de referencia a todo aquello, vivimos años de ignorancia y barbarie tras la quema de bibliotecas, museos y universidades. Sin embargo un mp3 pirata que escapó de la inquisición Sindeliana ha ido pasando de padres a hijos para perpetuar nuestra historia, dice así:

Tras el gran éxito de los I Juegos Ibéricos en Sídney, las diferentes naciones ibéricas acordaron volver a competir, ésta vez en un festival de la canción que es recordado como el I Festival de Ibervisión. La idea partió de las dos neuronas de Zetapé Jr. II mientras jugaban al pillo pillo en la inmensidad de su vacío cerebro. Como eran tan inútiles como él, chocaron al intentar esquivarse, y de ese choque nació una idea, que era como todas las ideas que tenía Zetapé, absurda. Por consenso se acordó volver a Sídney para celebrar tan magno evento, pero los australianos prevenidos de la invasión de caspa que se les avecinaba cerraron su espacio aéreo y entrenaron varios miles de cocodrilos marinos dispuestos a morder en el pescuezo al primer individuo que llegase por mar entonando un gorgorito.

Fue un gran contratiempo, pero gracias a la mediación internacional se consiguió celebrar el festival en un territorio neutral, un lugar indeterminado en las montañas de lo que un día se llamó Afganistán. Los aviones de los Iberfans comenzaron a aterrizar y tras pasar por el control de metales y un tacto rectal fueron llevados al auditorio. Allí cada uno fue encerrado en su jaula y puesto bajo la protección de los cascos azules, con permiso para disparar a matar al primero que estornudara. Así en un ambiente distendido comenzó el turno de las canciones.

Los primeros en actuar fueron el famoso dúo castellano formado por Esperancia Aguililla y Ruin Rapiñón, PPimPPinella, famosos por sus canciones de amor y odio:

Espe : Hace ocho años y un día que gobierno con él,

hace ocho años y un día que no lo puedo ver,

Y aunque no he sido feliz aprendí a vivir en cohabitación,

pero al llegar las elecciones de pronto una noche volvió...

Quién es ?

Ruín: Soy yo...

Espe: Qué vienes a buscar ?

Ruín: A ti... (y tus votos)

Espe: Y es tarde...

Ruín: Por qué ?

Espe: Porque ahora soy yo la que quiere a Lizabesky...

Por eso vete, olvida mi nombre, mi cara, mi casa, y pega la vuelta

Ruín: Jamás te pude comprender...

Fue inenarrable, el auditorio se venía abajo, aunque algunos creyeron escuchar tímidos pitos desde la jaula de los catalanes que, desde tiempos del primer Joanlaporta, eran enemigos irreconciliables de los castellanos. Tras ellos salió al escenario Zetapé Jr. II en persona, todo un golpe de efecto, como los Zetapé siempre habían ido contracorriente no tuvo otra idea la criatura que cantar en inglés para que no se enterase ni el tato, lo cual evitó algún suicidio provocado por las sandeces que solía contar, su canción decía así:

Mott the Hoople and the Game of Life. Yeah, yeah, yeah, yeah

Osama Bin Laden in the ocean deathbed. Yeah, yeah, yeah, yeah

Monopoly, twenty one, checkers, and chess. Yeah, yeah, yeah, yeah

Mister Strauss-Kahn in a New York jail. Yeah, yeah, yeah, yeah

Let's play Twister, let's play Risk. Yeah, yeah, yeah, yeah

See you in heaven if you make the list. Yeah, yeah, yeah, yeah

Hey Barack, did you hear about this one? Tell me, are you locked in the punch?

Hey Barack, are you goofing on Merkel? Hey baby, are we losing touch?

If you believed they put a man on the moon, man on the moon

If you believe in everything that I say, then you fucking fool

Como podían pasar siglos sin que las naciones ibéricas aprendiesen una lengua hablada por encima de los Pirineos, Zetapé dejó al público frío. Pero pronto se vino de nuevo arriba al aparecer en escena Fran Trinco Camps y Ricardo Atodacosta, cuyo nombre artístico era The Gurtel Twins, vestidos como pinceles con trajes de Armangui y complementos de Luís Buitrón, su canción, estúpida pero llena de alegría decía así:

Uo uo uo uo

Uo uo uo uo

Ahora que nos quiten que nos quiten lo afanao

Uo uo uo uo uo

Me pellizco cada día

pienso que suerte la mía

no estoy soñando en realidad

vivo como en una nube

tengo lo que nunca tuve

te tengo a ti y a ti, todo lo que me das

Si bien se que han de venir tormentas

y me caeré pero al fin de cuentas

he disfrutao, de todo lo afanao

Era lo que se decía un superventas, un top manta, tres dos o uno, mucho mejor que la canción del representante gallego Marciano “Hilillos” Rajojoy, un cantautor de poco éxito en busca de una oportunidad que, desafortunadamente, esta vez tampoco consiguió materializar. Su canción no llegó al respetable que en el fondo deseaba para Galicia otro representante:

Aí vai o Señor Rajojoy comandando o batallón,

o mono vai sentado na cabeza do león

Co(s)pe fai miau, miau, miau, miau

Pinipons fai guau, guau, guau, guau

Sor Aya fai gluuu

Trilerillo fai meee

E Marciano, cando quer, quequere queque queque

Abucheo general, menos de sus hermanos Portugueses que solo gritaban indignados “¿Por qué?, ¿por qué?, ¿por qué? Pero no dio tiempo de más, porque de repente la luz se hizo tenue y aparecierón Patxín y los doce peperos de oro para entonar esa balada romántica que nunca debe faltar en un festival, por supuesto en castellano en contra de la voluntad popular, por aquello de conseguir unos votos mesetarios:

Somos novios,

pues los dos sentimos mutuo amor profundo

y con eso ya ganamos

las elecciones y que rabie todo el mundo.

En Gernika nos besamos,

como novios nos deseamos

y hasta a veces sin motivo,

por Bildu nos enojamos.

Somos novios,

por interés y algún asunto obscuro,

como todos, procuramos

llevarnos hasta el ultimo duro

para timaros, para dárosla con queso,

recordar que los batasunos deben estar presos,

sin hacer mas comentarios

somos novios, somos novios.

Aupa mutilak!

gora beti Euskalerria!

Expresión que causó gran división entre sus propios fieles ya que la mitad de ellos comenzó a corear “txuri urdin txuri urdin maitea txuri urdin txuri urdin aurrera beti beti maite maitea maitea donostia donostiarra”, y ¡qué razón tenían!, aunque a Patxin y los doce peperos de oro se la pelaba. Lo mismo que todo se la pelaba al siguiente concursante, Pep Montilla-Moriles, concursante catalán que había ganado su plaza gracias al televoto popular proveniente de Andalucía gracias a la emisión de Tebetres Satélite, su canción era profética:

No sé si això és l'inici del final

no sé si estic despert o estic somniant

només sé que quan provo el caviar

Tot m'és igual.

No sé quantes copes m'hauré de trincar

no sé si tornaré mai al Llobregat

només sé que quan provo el caviar

Tot m'és igual.

No sé si això és l'inici del final

no sé si estic despert o estic somniant

només sé que quan provo de canviar

Tot m'és igual.

Desgraciadamente su actuación quedo interrumpida por un gilipollas con un gorro rojo que fue ametrallado sin compasión por los cascos azules, lamentablemente una bala amiga reboto en la frente del concursante. Triste final para Pep Montilla-Moriles y un duro revés para la organización que sin tiempo para limpiar la sangre hizo salir precipitadamente al dúo andaluz Ozantoño Gruñón y Manolo Chachachá(vez), más conocidos como Los Romeros de la Trena, que se arrancaron por sevillanas para delirio del personal:

En conseguir tus ingresos, puse aventura

Puse aventura

En conseguir tus ingresos

Puse aventura

Y la senda era larga

Penosa y dura

Penosa y dura

Al final del camino

Me trinco un picoleto

Lloro ahora que recuerdo

Que soy un preso

Laberinto de pesares

Laberinto de pesares

Laberinto de pesares

De la cárcel de Alhaurín

Dime por dónde se sale

Continuará...

jueves, 10 de marzo de 2011

ECC - Segunda Temporada (próximamente)

Los productores de Experiencias Turcas y Calabazas y los aclamados guionistas de Ingeniero Busca Esposa y De Cómo Terminé Casado se complacen en anunciar la segunda temporada de su exitoso serial Los Estados Confederados Castellanos.

Un relato de ciencia ficción: “Año 2599. “Alcorcón 4-0” es ahora un barrio residencial de la colonia “Madripolis”, capital de los “Estados Confederados Castellanos” (ECC), pequeño estado mesetario que hace varios siglos formaba parte de un país llamado España. Pero de eso ya casi nadie se acuerda, incluso hay quien lo duda y comenta que es otro invento más del imperialismo castizo. Un invento tan absurdo como afirmar que un día existió un parque en el medio de la ciudad e incluso un bosque cerca de un palacio llamado real. ¿Bosques? ¿Palacios? ¿Rey? ¡Qué estupidez! A otro ciberperro con ese hueso”

Lleno de aventuras: “Esa era la señal que la inteligencia castellana estaba esperando para materializar su plan de reconquista. El astuto ministro de defensa Federico Trilerillo, que a pesar de tener ascendencia murciana nunca fue puesto en duda como castellano centralista de rancio abolengo, releyendo los manuales bélicos de su tatarabuelo, el Vizconde de Perejil, dio con la solución. Cuando el último vizcaíno puso un pié en el agua de forma simultanea miles de altavoces, con una sola voz y millones de megavatios, comenzaron a emitir fandangos y pasodobles a discreción”

Malos malísimos: “Ruin Rapiñon era un ser astuto que vivía oculto, cual Hades, gobernando en el inframundo, desde allí construía un mundo lleno de impuestos y tasas con las que alimentar su megalomanía. Dicen las malas lenguas que por sus venas corría sangre de faraones, de ahí su amor por las grandes obras públicas. Posiblemente no sea más que un rumor sin fundamento, pero a él se atribuyen grandes construcciones como el túnel Madrid-Wellington y el lago al que comúnmente llamamos Océano Pacífico, dentro de éste la fosa de las Marianas no era más que el sitio donde pensaba deshacerse de su jefe, llegado el momento, calzándole unos zapatitos de cemento”

Grandes gestas deportivas: “En el lanzamiento de hueso de aceitunas no hubo color, el murciano en su segundo lanzamiento propulso el hueso hasta Nueva Zelanda entre bravos y vítores, pero el representante andaluz en su tercer lanzamiento consiguió que el güito adquiriese un movimiento uniformemente acelerado que atravesó Australia, la Antártida y al alcanzar la velocidad de escape de la atmósfera se desintegró dejando un haz de fuego tras él”

Una historia de amor: “Esperancia y Enemigo no tuvieron una luna de miel al uso, en lugar de pasar largas veladas acaramelados bajo la luna manchega ellos iban a lo suyo. Mirándose a los ojos se juraron fidelidad eterna y que recuperarían la piel de toro para la causa castellana. Fijaron su residencia en el palacio del pardo y como primeros portadores de la corona del Sacro Imperio Romano Castellano fundaron la dinastía Aguisantina. Como se les había pasado el arroz para tener descendencia adoptaron a César Vidal y lo nombraron heredero y Princeps”

Y, por supuesto, una traición que lo cambiará todo: “En un confín de Castilla, a la orilla del Arlanza, Doña Esperancia Aguililla preparaba su venganza. El que fuera su marido, cofundador de un imperio, el corazón le ha partido cometiendo un adulterio. La traición de aquel fantoche, el innombrable Enemigo, Le hacía velar de noche maquinando su castigo”

ECC, con nuevos y sorprendentes personajes, Mahouriño, Rubiascalvas, Pinipons, y muchos más que irán apareciendo.

Próximamente, en los mejores blogs

lunes, 12 de julio de 2010

ECC – La Traición de Enemigo (cantar popular)


Año 2599. “Alcorcón 4-0” es ahora un barrio residencial de la colonia “Madripolis”, capital de los “Estados Confederados Castellanos” (ECC), pequeño estado mesetario que hace varios siglos formaba parte de un país llamado España. Hace siglos que desapareció cualquier tipo de referencia a todo aquello, vivimos años de ignorancia y barbarie tras la quema de bibliotecas, museos y universidades. Sin embargo los cronistas de la época inmortalizaron en un cantar la historia de un desamor, posiblemente la versión que nos ha llegado diste bastante de la realidad, sea como fuere dice así:


En un confín de Castilla,
A la orilla del Arlanza,
Doña Esperancia Aguililla
Preparaba su venganza

El que fuera su marido,
Cofundador de un imperio,
El corazón la ha partido
Cometiendo un adulterio

La traición de aquel fantoche,
El innombrable Enemigo,
La hacía velar de noche
Maquinando su castigo

“Si nací de su costilla,
Si era mi dulce esperanza…
¿Por qué se mofa y me humilla?
¿Para servirle de chanza?

Juro, puerco malnacido,
¡Que irás para el cementerio!
Un error has cometido
A Espe no tomando en serio

Y aunque te blindes el coche
No vas a jugar conmigo,
Balazos a troche y moche
Te meteré en el ombligo”


Así bramaba la dama,
Sacando brillo a sus cuernos,
Toda su ira derrama
Camino de los infiernos

Hundida al rememorar
Las noches en La Zarzuela,
Llora y llora sin parar,
Tratada cual mujerzuela

Recuerda a Ave César Vidal,
Al que amaba como a un hijo,
Declamando a Juvenal
Mirando a Enemigo fijo

¡Al fin comprende la trama!
Le ponía ojitos tiernos
Para metido en su cama
Calentarle los inviernos

“No voy a fiarlo al azar,
César, ave que no vuela,
A falta de mejor manjar…
¡Desplumado a la cazuela!

Esta plegaria mortal
Al Dios Chemari dirijo,
Que mi mano y este puñal
Van a cercenarte el pijo”


Mientras tanto los traidores
Se pasean por Chueca
Demostrando sus amores
Van de la ceca a la meca

No exclaman mariconazo,
Ni sarasa, ni capullo
A ningún guapo chulazo
En el día del orgullo

Se han vuelto más tolerantes
Con el que es diferente,
Enseñando sus talantes
Por las playas de poniente

Ya no son predicadores
De una moral rancia y hueca,
Prefieren tomar licores
E irse a la discoteca

Entre copazo y copazo,
Entre caricia y arrullo,
Declaran quererse un mazo
Al oído en un murmullo

Le resbala a los amantes
Lo que comente la gente,
En Castilla hay más liantes
Que soldados en el frente


Se cree que existía una segunda parte de este cantar, que narraba la venganza de Esperancia Aguililla y de cómo Enemigo y Ave César Vidal terminaron jugando con las carpas en el fondo del pantano de Entrepeñas, cogiditos de la mano y con un adoquín de cemento adornando sus tobillos. Dicen que fue Ruin Rapiñón, reconciliado con Esperancia, quien compuso los versos, y que tocaba el arpa desde la orilla del pantano mientras los cantaba. Desafortunadamente se han perdido. Pero esa es otra historia que ya contaré otro día.

lunes, 31 de mayo de 2010

ECC – El Sacro Imperio Romano Castellano


Año 2599. “Alcorcón 4-0” es ahora un barrio residencial de la colonia “Madripolis”, capital de los “Estados Confederados Castellanos” (ECC), pequeño estado mesetario que hace varios siglos formaba parte de un país llamado España. Hace siglos que desapareció cualquier tipo de referencia a todo aquello, vivimos años de ignorancia y barbarie tras la quema de bibliotecas, museos y universidades. Sin embargo un ebook que escapó de la inquisición esgaeliana ha ido pasando de padres a hijos para perpetuar nuestra historia, dice así:

Esperancia y Enemigo no tuvieron una luna de miel al uso, en lugar de pasar largas veladas acaramelados bajo la luna manchega ellos iban a lo suyo. Mirándose a los ojos se juraron fidelidad eterna y que recuperarían la piel de toro para la causa castellana. Fijaron su residencia en el palacio del pardo y como primeros portadores de la corona del Sacro Imperio Romano Castellano fundaron la dinastía Aguisantina. Como se les había pasado el arroz para tener descendencia adoptaron a César Vidal y lo nombraron heredero y Princeps. Ya solo quedaba formar un cuerpo de magistrados que estuviera a la altura de sus propósitos, no fue tarea fácil pero el resultado todo un éxito.

Para el cargo de Cónsules había que encontrar a dos hombres de paja, seres de gran verborrea, de mirada y peinado bovino, seres relamidos y pedantes que pudieran servir de escarnio público a la menor oportunidad y ser relevados del cargo sin hacer mucho ruido, un par de tipos acostumbrados a que les diesen de leches en el colegio, unos repelentes y unos redichos pusilánimes y casposos. Tras grandes cavilaciones fueron elegidos Francisco Marhuenda y Juan Manuel de Prada para portar la toga praetexta, con el tiempo triunfarían convertidos en dibujos animados bajo el nombre de las urracas parlanchinas.

La justicia significaba mucho para Esperancia y Enemigo, en concreto su ausencia. Para el cargo de Pretores se buscaron jueces de reconocidos méritos a la causa. Aunque la competencia fue muy dura al final se llevaron el gato al agua Luciano Varela y Luis de la Rúa. Luciano lucía con satisfacción en su toga la sangre y varios pelos del malvado, corrupto y prevaricador juez Garçon (Un café s’il vous plaît), el día de su nombramiento las Juntas Ofensivas Nacional Sindicalistas le rindieron honores sacándole en procesión bajo palio. Luis de la Rúa no reunía tantos méritos, pero era amiguito del alma de la familia, y en la Castilla de 2103 la familia seguía siendo “La Familia”.

Si existía un cargo delicado ese era el de los Censores. Esperancia y Enemigo sabían que controlar los medios de comunicación era fundamental para la causa, si querían traer a Zetapé lleno de cadenas y dentro de una jaula para celebrar un desfile triunfal por el Paseo de la Castellana, lo primero que había que hacer era deshumanizarlo y lanzar contra él todo tipo de propaganda. Aunque es cierto que Zetapé merecía acabar clavado en una cruz, Enemigo no tuvo nada de compasión a la hora de nombrar a sus verdugos, Curri Valenzuela y Herman Tertsch accedieron al cargo, algo que por sí solo no era definitivo, pero cuando ambos juntaban su respectiva neurona en el telenoticias de la noche, se transformaban en un ser diabólico y superior, Sánchez Dragón. Los niños leoneses daban alaridos de terror cuando le veían sobrevolar Las Médulas por las noches echando fuego por la boca en busca de su presa.

El control de las castas más bajas de la sociedad era también un asunto delicado, ahora que todo estaba atado y bien atado no era admisible ilustrar al personal y que el día menos pensado se alzara una rebelión comunista. Pero para eso estaban los Tribunos de la Plebe, un grupo de élite destinado a distraer la atención del personal de los asuntos verdaderamente importantes. Tras un duro casting los diez elegidos fueron Terelu Campos, Pocholo Martínez Bordiú, El conde Lequio, Belén Esteban, Koto Matamotos, Lydia Lozano, Barbara Rey, La Campanario, Karmele Martxante y José Manuel Parada. Sus discusiones en el Foro Aquilino fueron míticas. Gracias a ellos descubrimos al hijo secreto de Zetapé y Desatinos, la relación secreta de Cruela de la Vega con La Veneno y que Pepiño Blanco no era en verdad una persona, sino el fruto de la unión civil de Pinocho y C3PO, del primero heredó su facilidad para la mentira, del segundo la cara de gilipollas.

Los demás cargos, aunque de menos trascendencia, fueron perfectamente adjudicados. Como Edil Curul (encargado de organizar las celebraciones) se propuso a Isabel Durán, gracias a su chispa los funerales lucieron más lúgubres que nunca. Como Edil Plebeyo se nombró a Miguel Angel Rodriguez, como Cuestor a Carmen Tomás por su reconocido saber financiero, aunque antes propusieron a Luis Bárcenas, desestimado por incomparecencia, se rumorea que estaba dándose la gran vida en el Caribe puertorriqueño. De Tribuno Militar, por unanimidad, se impusieron los galones a Isabel San Sebastián bajo la supervisión de Federico Trilerillo, mujer de carácter y gran estratega. Su dominio del tiempo fue mítico y pasó a la historia por conseguir que 59 segundos pudieran parecer un mes y medio.

Por último como Pontífice Máximo no hubo duda posible en elegir a Carlos Herrera, nadie como él, acostumbrado a dar sermones desde su púlpito radiofónico, para adoctrinar a los no creyentes y reafirmar a los convencidos. Fue él mismo quien realizó el tradicional sacrificio de la suovetaurilia, consistente en sacrificar al Dios Chemari un cerdo, una oveja y un buey llamados por azar María Antonia Iglesias, Enric Sopena y Carlos Carnicero. La oración decía así:

Padre Chemari, te suplico y te ruego que seas benevolente y propicio para mí, La familia y nuestro partido; con esta intención he hecho pasear a tres víctimas alrededor de Sagasta, Alonso Martínez y Génova, para que tú apartes, alejes y desvíes las enfermedades visibles e invisibles, el matrimonio gay y la subida del IVA, la ley del aborto y la congelación de las pensiones; que permitas que mis votantes y mis simpatizantes, mis compañeros y mis electores me entiendan y lleguen a la razón; que guardes a mis partidarios y a mi rebaño y que des salud y fortaleza a mí, a “La familia” y al partido; con esta intención, para purificar y hacer un sacrificio expiatorio en favor de España, mi nación y mi estado, como ya he dicho, dígnate aceptar la inmolación de estas tres víctimas repugnantes; Padre Chemari, con esta intención, dígnate aceptar la inmolación de estas tres inmundas víctimas.

Los augurios fueron propicios, el Sacro Imperio Romano Castellano había comenzado y Zetapé tenía las horas contadas, pero eso ya es otra historia que contaremos otro día.

sábado, 17 de abril de 2010

ECC – La I Guerra de Sucesión Castellana


Año 2599. “Alcorcón 4-0” es ahora un barrio residencial de la colonia “Madripolis”, capital de los “Estados Confederados Castellanos” (ECC), pequeño estado mesetario que hace varios siglos formaba parte de un país llamado España. Hace siglos que desapareció cualquier tipo de referencia a todo aquello, vivimos años de ignorancia y barbarie tras la quema de bibliotecas, museos y universidades. Sin embargo un ebook que escapó de la inquisición esgaeliana ha ido pasando de padres a hijos para perpetuar nuestra historia, dice así:

La anarquía es ya lo único que reinaba en los “Estados Confederados Castellanos”, lo último que se supo de Froilán II es que se estaba tostando vuelta y vuelta en alguna playa del Caribe mexicano, bebiendo piñas coladas y acosando a las turistas alemanas, algo intolerable para el gobierno mexicano, que no quería tener rondando por allí un nuevo Maximiliano en potencia. En connivencia con el nuevo gobierno provisional de los ECC fue deportado a Venezuela, donde fue encerrado en una mazmorra del palacio presidencial de Tarhugo Chávez y así saldar una vieja deuda de honor que los Tarhugos tenían pendiente desde tiempos inmemoriales. Cuenta la historia que por la megafonía de la celda una voz repetía sin parar “¿Por qué no te callas? ¿Por qué no te callas? ¿Por qué no te callas?”. Triste final para una dinastía tan prescindible como imperecedera, porque eso lo que creían todos, que era el final de los Bourbones, pero se equivocaban, aún tendríamos Bourbon para rato. Porque los Bourbones, como los asesinos, siempre vuelven al lugar del crimen.

Marciano “Hilillos” Rajojoy, en calidad de primer ministro, se hizo con el poder y se autoproclamó primer presidente de la I República Castellana, en su discurso de investidura no pudo dejar de recordar a su tatarabuelo, el original Hilillos, afamado estadista y mejor persona, aunque jamás llegó ni a presidente de la comunidad de vecinos, sus chistes sobre la propagación de hidrocarburos en el medio marino son todavía un clásico del humor casposo transmitidos de generación en generación, de gasolinera en gasolinera. De todas formas, paradójicamente, no era Hilillos el que movía los hilos del poder, un poder más grande y perverso gobernaba con puño de hierro. Oculto en las sombras el verdadero maestro de marionetas era Ruin Rapiñón.

Ruin Rapiñon era un ser astuto que vivía oculto, cual Hades, gobernando en el inframundo, desde allí construía un mundo lleno de impuestos y tasas con las que alimentar su megalomanía. Dicen las malas lenguas que por sus venas corría sangre de faraones, de ahí su amor por las grandes obras públicas. Posiblemente no sea más que un rumor sin fundamento, pero a él se atribuyen grandes construcciones como el túnel Madrid-Wellington y el lago al que comúnmente llamamos Océano Pacífico, dentro de éste la fosa de las Marianas no era más que el sitio donde pensaba deshacerse de su jefe, llegado el momento, calzándole unos zapatitos de cemento.

Sin embargo, el pobre Ruin no contaba con la existencia de un poder más oscuro que el suyo, desde las profundidades de la Puerta del Sol, Esperancia Aguililla organizaba a la insurgencia. Nombró ministro de guerra a Federico Trilerillo, IV Vizconde de Perejil, que tan bien había servido a la causa castellana durante la defensa de Castro. Trilerillo busco refuerzos fuera de las fronteras castellanas, y los encontró por tierras levantinas. A cambio del agua del Tajo (y de seis trajes, dos relojes de titanio y un bolso de Luís Buitrón), Fran Trinco Camps y Rita Barbaridad, corregentes valencianos, mandaron a las Brigadas Neoliberales a luchar por la causa. Así lo narró Trilerillo en sus memorias “Al alba y con viento duro de levante, viento de 35 nudos de corbata, partieron, desde la base aérea de Manises, cinco helicópteros cargados de naranjas como única munición”. Lo que ya no cuenta Trilerillo es que Ruin Rapiñón había previsto perfectamente la jugada y no sólo les compró las naranjas a buen precio, además subió el envite de Trilerillo y, junto al agua del Tajo, bolsos, trajes y demás fruslerías, prometió a Rita y Fran Trinco llevar a Valencia las fuentes del Nilo y la desembocadura del Amazonas, su departamento de obras hidráulicas, alborozado, se puso inmediatamente manos a la obra. La corazonada de Ruin Rapiñón por fin se había cumplido.

Pero evidentemente Esperancia, que de tonta no tenía ni un pelo, había preparado un plan B que no podía fallar. Si el archienemigo de Esperancia era Ruin Rapiñón, el archienemigo de Ruin era Enemigo Jimenez de todos los Santos. Enemigo no necesitaba comer, no necesitaba dormir, no necesitaba que su corazón latiera para sobrevivir, de hecho llevaba casi cien años embalsamado, alimentado únicamente por la ira y el rencor que sentía hacia el mundo. Esperancia lo sabía, porque ella sentía algo parecido, ninguneada y víctima de mofas y chanzas durante mucho tiempo, sabía que su oportunidad estaba por llegar. El plan era simple, sicarios de Enemigo tomaron todas las emisoras de radio y televisión junto con todos los postes de repetición. Enemigo comenzó a transmitir sus proclamas y amenazó con continuar su monólogo hasta que Hilillos y Ruin claudicaran. La población espeluznada asaltó a los tres minutos el palacio presidencial al grito de “Vivan las cadenas”.

Ruin tuvo tiempo de huir y pedir asilo político en León al excelso Zetapé Jr. II, allí vio la luz y abrazó la fe verdadera del socialismo, que era lo que desde siempre le había pedido el cuerpo, lo cual no fue óbice para que construyese el túnel de La Plata y varias líneas de metro en La Bañeza, Benavente y Zamora. Rajojoy fue recluido en el Monasterio de las Huelgas, donde se volvió sindicalista y renunció a sus principios, influenciado por el cenobitismo. Organizó unas elecciones a abad y fue elegido por mayoría absoluta, ¡por fin lo había conseguido! Esperancia y Enemigo se casaron en el monasterio de El Escorial donde además fueron nombrados emperadores del imperio castellano, como siempre la república no había durado un asalto, corría el año 2103. Según la rumorología, una voz, como venida de ultratumba, se escuchó en ese momento helando el alma de los presentes, no podemos saber si es cierto o no pero decenas de personas juraron por lo más sagrado haber escuchado las palabras “Chemari, abre la tapa que subo”. Sea como fuese no sabemos quién era Chemari ni quién le invocaba.

Desde su palacio, y tras largas noches de bodas en cuero y látex, Esperancia y Enemigo comenzaron a preparar la reunificación de la península bajo su mando, pero eso ya es otra historia que contaremos otro día.

miércoles, 24 de marzo de 2010

ECC – La abdicación de Froilán II


Año 2599. “Alcorcón 4-0” es ahora un barrio residencial de la colonia “Madripolis”, capital de los “Estados Confederados Castellanos” (ECC), pequeño estado mesetario que hace varios siglos formaba parte de un país llamado España. Hace siglos que desapareció cualquier tipo de referencia a todo aquello, vivimos años de ignorancia y barbarie tras la quema de bibliotecas, museos y universidades. Pero no está todo perdido, todavía tenemos un ebook que juglares y bufones han aprendido de memoria y han transmitido de generación en generación por las trece provincias de lo que fue un reino, de Cantabria hasta La Mancha, de La Alcarria hasta al Duero, dice así:

Ibarretxe IV ha sido derrocado. Él, que tan gloriosa y dignamente representaba la voluntad de todos los vascos ha caído en la trampa que ignominiosamente le han tendido sectores pro-castellanos. Un referéndum para decidir entre la república y la monarquía. Casi cien años después de que Ibarretxe I Spock instaurase la dinastía ibarretxida, una confabulación, formada por malos vascos y descendientes de españoles, que en su día juraron ante el árbol de Guernika renunciar a sus orígenes y a su RH positivo, les ha puesto de patitas en el caserío. El imperio Euskaldun ha tocado a su fin y en su lugar se ha instaurado la I República Vasca gobernada por el ilustre Patxín y los doce peperos de oro. Ibarretxe IV no ha tenido más remedio que exilarse a Marte, territorio de soberanía vasca desde hacía tiempo, en el crucero real Enterprise, capitaneado por el comandante Egibar. Al llegar a Marte el pobre descubrió con asombro que antes que él la secta Oteguiana ya había fundado la colonia Batasuna, desde la cual trataban de convertir sin éxito a la nueva causa independentista marciana a amebas y bacilos. Sin duda una lucha de igual a igual, intelectualmente hablando.

A Joanlaporta III no le iba mejor. Desde que su abuelo Joanlaporta I, portador de la corona de las seis copas, traicionó a las facciones republicanas que le dieron apoyo y soporte en su lucha por la independencia, (instaurando el imperio de los Països Catalans, formado por Catalunya y la penya barcelonista de Alcaudete que tenía derecho a un asiento en el Consell del regne), estos le juraron odio eterno. Cuenta la leyenda que el caudillo independentista Josep Lluis Aquí i Enchina, hizo jurar odio eterno al laportismo en una solemne ceremonia. Fue tan grande su odio que todos se hicieron del Espanyol y cantaban en reuniones secretas y clandestinas Suspiros de Espanya, porque una cosa estaba clara, contra Espanya se vivía mejor. El advenimiento de la república catalana fue visto y no visto, durante una final de copa de Catalunya entre el Barça y el Mataró, agentes republicanos infiltrados entre el público aprovecharon el descontento de la grada, al meter el Mataró su decimocuarto gol, para comenzar con los cánticos de “Laporta dimissió, Laporta deportació”, el palco fue tomado por los sediciosos y Joanlaporta III fue sacado del mismo arrastras. En menos de lo que se tarda en rezar un padrenuestro dio con sus huesos en el Llobregat donde pereció ahogado por no querer soltar la corona que tanta gloria dio al catalanismo, pero que tanto pesaba. La república catalana estaba servida, su primera presidenta fue Pilar Latrola y su primera decisión fue construir un palacio acorde a su megalomanía.

La era de las monarquías ibéricas tocaba a su fin, el nuevo siglo sería republicano. Solo Froilán II de Castilla y Donmanué III de Andalucía resistían a duras penas la tendencia panhispánica. Aunque el excelso Zetapé Jr. II, que había tomado el relevo de su insustancial padre, al grito de “Esto lo arreglamos entre todos” trató de frenar a los republicanos leoneses, ignorando que León era ya una república. Y es que los Zetapés nunca se han enterado mucho de lo que se cuece a su alrededor, pero curiosamente su buenrollismo y su cara de no haber roto nunca un plato les hacía ganar las elecciones generación tras generación. Cosas de la democracia. Hoy en día existen dudas del parentesco de los Zetapés con un tal Atila, porque aunque los Zetapés presumían de ir encontrando brotes verdes la realidad de su mandato es que por donde pisaban no volvía a crecer la hierba.

El pobre Froilán II comenzó a tener tendencias paranoicas, de repente comenzó a desconfiar de su primer ministro, Hilillos Rajojoy, hombre de ascendencia galega pero un centralista intachable. Un día le sorprendió en el baño real hablando solo mirándose al espejo y repitiendo con firmeza “Mire usted, cuando yo sea presidente le demostraré mis recetas para acabar con la crisis económica”, frase aprendida de memoria y que todos los Rajojoys repetían de generación en generación sin llegar nunca a poner en práctica. Froilán II, que no se fiaba de él, pidió auxilio a la presidenta de la provincia de Madrid, Esperancia Aguililla, pero tras hablar con ella diez minutos se dio cuenta de que no solo sería capaz de despellejar a Hilillos para hacerse un bolso, un escalofrío recorrió su espalda al comprender que tampoco dudaría en circuncidar su real pene para hacerse un monedero a juego. Ante tal panorama hizo discretamente las maletas y emigro a México al encuentro de su tío abuelo, el cantante de rancheras.

En Castilla llegó el desconcierto y el desgobierno, Hilillos, ayudado por su lugarteniente Ruin Rapiñón, trataba de hacerse con la situación, pero pronto comenzó a quedar claro que no es lo mismo predicar que dar trigo, su total inoperancia convenció a Esperancia de que era el momento de asumir ella el poder. Tropas extranjeras pero totalmente fieles a los principios neoliberales de Esperancia comenzaron a llegar atravesando las fronteras murcianas y valencianas, momento que pasó a la historia por la célebre frase que Ruin Rapiñón dedicó a Marciano, “Tranquilo jefe, esto lo ganamos, tengo una corazonada”. Los malpensados aseguran que a Mariano se le soltaron los esfínteres y ensució los calzoncillos al escucharle, otros sostienen que simplemente fueron los excesos con el cocido madrileño los que provocaron tan desagradable situación. Había comenzado la Guerra de Sucesión Castellana, pero eso ya es otra historia que contaremos otro día.

domingo, 7 de febrero de 2010

ECC – Los I juegos ibéricos


Año 2599. “Alcorcón 4-0” es ahora un barrio residencial de la colonia “Madripolis”, capital de los “Estados Confederados Castellanos” (ECC), pequeño estado mesetario que hace varios siglos formaba parte de un país llamado España. Hace siglos que desapareció cualquier tipo de referencia a todo aquello, vivimos años de ignorancia y barbarie tras la quema de bibliotecas, museos y universidades. Sin embargo y a pesar de la inquisición esgaeliana algunos relatos han ido pasando de padres a hijos para perpetuar nuestra historia, aunque muchas de ellas surcan por el delgado estrecho que separa la verdad y la leyenda, una dice así:

En tiempos del reinado de Froilan II de Castilla tuvieron lugar los primeros juegos ibéricos de la historia, esto es un hecho seguro porque hemos encontrado placas grabadas que ensalzan el valor de aquellos que llevaron honor y gloria a sus patrias. También hemos encontrado un busto en bronce de un tal Milinko Pantic pero no podemos confirmar que participara en los juegos, aunque sí que fue un insigne castellano porque portaba el glorioso escudo con el oso y el madroño en su camiseta.

La idea de los juegos ibéricos parece ser que fue un clamor de los diferentes estados peninsulares acostumbrados a medirse las fuerzas y a tocarse los huevos (recíprocamente no reflexivamente) durante siglos, ahora que eran independientes lo echaban de menos. En una conferencia de líderes celebrada en un carguero de bandera maltesa en aguas internacionales, porque en aquellos tiempos nadie se fiaba de nadie, se pusieron las bases del CID (Comité Ibérico Deportivo), organismo que debía determinar que deportes eran los elegidos para participar en los juegos, no faltó quien expresara su protesta más enérgica por el nombre del CID ya que evocaba a un castellano opresor que según la leyenda murió con las botas puestas.

Muchos fueron los deportes presentados a examen pero pocos los elegidos, el CID decidió que la lista final de deportes ibéricos estaría compuesta por: El lanzamiento y esquiva de piedras, el tiro de cuerda, el lanzamiento de boina, las carreras de burros, el corte de troncos, el tiro de reja, el lanzamiento con honda, el lanzamiento de hueso de aceitunas, la calva, la rana y los bolos. La delegación catalana trató sin éxito de incluir los Castellers para gran disgusto de Joanlaporta III que ya veía un título seguro para su delegación sin sospechas de ayudas arbitrales. Pero no fue el único que tuvo que ceder en sus pretensiones, la delegación navarra vio desestimada su propuesta de correr los 800 metros lisos delante de manada de toros bravos e incluso Zetapé Jr., haciendo una vez más gala de su gran visión política, en un gesto altruista se auto boicoteó vetando la lucha leonesa por ser un deporte violento que en nada ayudaba a su alianza de las ibernaciones (no confundir con hibernaciones que era lo que le sucedía al cerebro de todos los Zetapés desde tiempos inmemoriales).

De esa manera comenzaron los I Juegos Ibéricos Sidney 2092. ¿Qué por qué Sidney?, pues porque fue el terreno más cercano a la península ibérica que todos los participantes consideraron suficientemente neutral, Ibarretxe IV propuso ir a Marte que era territorio de Euskal Herria tras la colonización iniciada por el comandante Egibar pero los castellanos temiéndose una encerrona alegaron que era imposible jugar a la rana con la gravedad marciana. El alcalde de Madripolis, Ruin Rapiñón, intentó que le concediesen la organización alegando que además de tener una corazonada llevaba casi un siglo intentando organizar algo, pero no coló y las delegaciones pusieron rumbo a Sidney para asombro de los australianos que no entendían que hacían un grupo de tipos raros lanzando boinas, palos y piedras.

Las competiciones estuvieron muy disputadas, y se desarrollaron en un ambiente de deportividad y nobleza digno de alabar, como ejemplo de esto último se puede destacar la final del torneo de lanzamiento y esquiva de piedras. El representante aragonés que ya había demostrado su puntería escalabrando a gallegos, canarios y valencianos, en una jugada al borde del reglamento le atizó con un canto de doscientos gramos en todas las pelotas al representante extremeño. Después de que los jueces deliberasen durante media hora, la misma que se estuvo retorciendo en el suelo el golpeado, se dio al lanzamiento por válido ya que se consideró que la posición adelantada del testículo derecho lo validaba. El golpeado camino de la ambulancia aceptó con caballerosidad el resultado.

En el lanzamiento de hueso de aceitunas no hubo color, el murciano en su segundo lanzamiento propulso el hueso hasta Nueva Zelanda entre bravos y vítores, pero el representante andaluz en su tercer lanzamiento consiguió que el güito adquiriese un movimiento uniformemente acelerado que atravesó Australia, la Antártida y al alcanzar la velocidad de escape de la atmósfera se desintegró dejando un haz de fuego tras él. En el lanzamiento de boina se tuvo que abrir la mano y dejar a cada representante utilizar su gorro típico, llegaron a la final una boina castellana, una txapela, una barretina y un sombrero cordobés. Fue el primer título para los vascos, al cual siguió el de corte de troncos, que estaba cantado. Para no abusar en lugar de dar con el hacha al tronco daban con el tronco al hacha pero ni por esas, fue una victoria clara. Ibarretxe IV no cabía en sí de emoción al escuchar el Eusko Abendaren Ereserkia en Sidney, afueras de Bilbao.

Pero el momento cumbre fue el de la carrera de burros, la delegación catalana daba por segura la victoria ya que contaban con la fortaleza de su propia raza autóctona de burros. Los castellanos fueron descalificados porque se descubrió que su burro no era un burro sino un canguro tuneado, el pobre Froilan II no sabía donde meterse. Y en eso apareció el burro asturiano dejando a la grada con la boca abierta. ¡Qué belleza de burro!, herraduras de fibra de carbono, orejas perfectamente modeladas en el túnel del viento, alerón trasero y doble difusor. Porque los asturianos desde hace siglos son grandes amantes de los deportes de competición, su burro pilotado por un tal Flipando Alonso dobló a todos los participantes varias veces.

Los juegos terminaron y todos se dieron por ganadores, a la vuelta a la península siguieron las hostilidades y los típicos roces que se dan entre vecinos mal avenidos, pero eso ya es otra historia que contaremos otro día.

domingo, 10 de enero de 2010

ECC - El reinado de Froilan I



Año 2599. “Alcorcón 4-0” es ahora un barrio residencial de la colonia “Madripolis”, capital de los “Estados Confederados Castellanos” (ECC), pequeño estado mesetario que hace varios siglos formaba parte de un país llamado España. Hace siglos que desapareció cualquier tipo de referencia a todo aquello, vivimos años de ignorancia y barbarie tras la quema de bibliotecas, museos y universidades. Sin embargo un ebook que escapó de la inquisición esgaeliana ha ido pasando de padres a hijos para perpetuar nuestra historia, dice así:

Cuando a comienzos del siglo XXI se cambió la constitución para derogar la ley sálica la verdad es que a los partidarios de Leonor I les salió el tiro por la culata. Ante la perspectiva de tener una reina divorciada, y ya que la ley lo permitía, hubo un clamor popular a favor de la bella Elena (eso es lo que deducimos de las monedas encontradas en los yacimientos arqueológicos) y en contra de la malvada Letizia. Elenistas y Letizistas comenzaron una guerra sin cuartel dirimida en las peluquerías, en las colas de los supermercados y en los descansos de los partidos de fútbol. Los insultos más afilados se escuchaban por los patios de vecinos y los tendederos comunitarios: “¡Letizista, mala pécora!”, “¡Elenista, muerto de hambre!, cómprale bragas nuevas a tu mujer que ya te critica hasta su amante”, todo era muy desagradable, no se podía seguir así.

Un comité de sabios formado por el cuerpo embalsamado de Jaime Peñainfiel, Karmele “Joker” Marchante, Arguiñano y Paquirrín fue el encargado de encontrar una solución de compromiso que evitara un conflicto armado. Peñainfiel desde el minuto uno comenzó a despellejar a Letizia, a Elena y hasta a la madre que lo parió, el Joker se propuso ella misma para el puesto que para eso tenía el nombre de guerra de Pop Star Queen, por su parte Arguiñano y Paquirrín hicieron frente común y expusieron, con los ojos perdidos y poseídos por una especie de risa tonta que, en su opinión, para reina La María. Todavía no sabemos a quien se referían pero no consta que hubiera una María entre las aspirantes al trono.

Para colmo de males, la prensa seria comenzó a realizar sondeos de opinión que fueron demoledores para el heredero de la corona, cuando la revista Pronto reveló que a un 80% de los españoles les molaba más el rollo canalla de Froilán que el rollo princesas repollo, el príncipe, atormentado, renegó del reino y de su apellido, se exilió a México y acabó convertido en un cantante de rancheras de gran éxito, por lo visto tenía planta de buen mozo y la voz grave y aterciopelada. Los días que bajaba a la cantina entre margarita y margarita cantaba: “Con dinero o sin dinero hago siempre lo que quiero y mi palabra es la ley, no tengo trono no reina, ni nadie que me comprenda pero sigo siendo el rey…”. Pero nunca lo fue.

Letizia quedó en palacio, sola y con dos hijas que mantener, aunque eso era lo de menos porque por mucho que abdicase su ex las niñas seguían teniendo su asignación a cargo de los presupuestos. Pero ella quería ser reina a toda costa, había trepado demasiado en la vida y había renunciado a su carrera profesional para ahora perderlo todo, por eso, en una última jugada desesperada, trató de seducir a Elena aprovechando que el matrimonio homosexual estaba de moda, pero tan bajo y sucio truco no coló porque a Elena lo único que le gustaba eran los caballos. Dicen que Letizia terminó sus días como locutora de Intereconomía con el sobrenombre de Carmen Tomás.

Así que Letizia nunca reinó, ni Elena tampoco, a lo tonto a lo tonto JCI llegó a los 120 años. La buena costumbre de tomarse una copita de vino con las comidas (y antes de las comidas, y entre las comidas, y después de las comidas, y antes de acostarse y al levantarse…) le hizo estar sano como un roble. Su majestad iba ya tan sobrado que daba el discurso de Navidad en Agosto, en bermudas y desde las islas Seychelles, allí murió para gran disgusto de la industria vitivinícola local. Le sucedió Froilán I, que aunque no había nacido para ser rey pronto demostró sus dotes innatas para el cargo. A pesar de que el país iba de mal en peor, y a que cada día se acercaba el momento en el que todo saltaría por los aires, el pueblo llano le adoraba. Elenistas y Letizistas olvidaron viejas rencillas y se evitó de esa manera la guerra civil.

Por eso cuando a mediados del siglo XXI se produjo la gran rebelión de las naciones periféricas contra el estado opresor castellano el pobre Froilan I entró en estado de shock ya que no se esperaba el golpe. Suele pasar que cuando estás cómodo en palacio dejas de ver la realidad y eso es lo que pasó. Hubo un intento de que a pesar de la división Froilan I fuera rey común de todos los pueblos ibéricos pero vascos y catalanes se negaron rotundamente. Los muy tunantes ya tenían desde hacía tiempo funcionando monarquías en la sombra, en Euzkadi reinaba ya Ibarretxe III y en Cataluña Joanlaporta II portaba la corona de las seis copas, heredada de su padre, símbolo desde entonces de la monarquía catalana.

Froilan I solo y abandonado se vio obligado a abdicar y partió rumbo a las Américas en busca de su tío el de las rancheras, pero eso ya es otra historia que contaremos otro día…

domingo, 27 de diciembre de 2009

ECC - La defensa de Castro


Año 2599. “Alcorcón 4-0” es ahora un barrio residencial de la colonia “Madripolis”, capital de los “Estados Confederados Castellanos” (ECC), pequeño estado mesetario que hace varios siglos formaba parte de un país llamado España. Hace siglos que desapareció cualquier tipo de referencia a todo aquello, vivimos años de ignorancia y barbarie tras la quema de bibliotecas, museos y universidades. Sin embargo un ebook que escapó de la inquisición esgaeliana ha ido pasando de padres a hijos para perpetuar nuestra historia, dice así:

Ibarretxe III ha retirado a su embajador y nos ha declarado la guerra. Estamos anonadados. Por lo visto la gota que ha colmado el vaso de la paciencia jetzale ha sido la limitación en la aduana de dos botellas de txacolí por cabeza. No es que no nos guste el txacolí, pero a ver, ya que nos ponemos a inventar fronteras habrá que hacer un poco de proteccionismo comercial, qué no somos gilipollas, el que quiera irse de tapas en Castro (porque se acabó el hablar de pintxos) que se tome un rueda verdejo, faltaría más.

Evidentemente ese no ha sido el motivo formal de la declaración de guerra, por supuesto, hablamos de maestros de la sutileza y del savoir-faire, Ibarretxe III ha reclamado Castro porque entre los años 1394 y 1471 Castro perteneció al señorío de Vizcaya. Efectivamente eso fue así pero se le ha olvidado decir, tal y como apunta nuestro ínclito ministro de exteriores Desatinos, que Castro decidió separarse de Vizcaya haciendo uso de su derecho a la autodeterminación. La respuesta de Ibarretxe III ha sido contundente: “Ahora que estamos autodeterminados nos pasamos el derecho de autodeterminación del pueblo de Castro por debajo del puente colgante”, por no decir otra cosa que también cuelga y rima con salchichones. Además dice tener pruebas de que el referéndum independentista en Castro se produjo bajo la presión de grupos armados con arcos y ballestas que amedrentaban a las buenas gentes del lugar, algo inadmisible y que en su opinión anula la legitimidad del resultado.

Visto que la guerra era inevitable, hemos tratado de recabar apoyos entre aquellos países vecinos que ilusamente pensamos que apoyarían nuestra causa. Hemos hablado con el presidente de la República Leonesa, el excelso Zetapé Jr., éste juntando las manos como si fuera a comenzar a rezar y levantando una ceja nos ha dicho : “Es firme la voluntad y el compromiso del pueblo leones por trabajar en soluciones pacíficas y democráticas que redunden en el entendimiento entre las diferentes naciones, propongo una alianza de civilizaciones entre los diferentes pueblos ibéricos para evitar en el futuro problemillas de esta naturaleza”, luego ha seguido divagando sobre la posibilidad de mezclar el txacolí con el rueda al cincuenta por ciento para rebajar tensiones y acompañarlo con una buena cecina leonesa.

Espantados ante tal falta de solidaridad hemos recurrido a los aragoneses pero no nos ha ido mejor. Estos han reclamado a cambio de su apoyo que Fontibre pasé a ser aragonesa para que así nunca jamás quede en entredicho que las aguas del Ebro les pertenecen. Total, que nos hemos dado cuenta de lo solos que estamos y hemos decidido afrontar la situación por nuestra cuenta. S.M. el rey Froilan II se ha dirigido a la población para transmitirles el siguiente mensaje: “Al dirigirme a todos los castellanos con brevedad y concisión, en las circunstancias extraordinarias que en estos momentos estamos viviendo, pido a todos la mayor serenidad y confianza etc. etc.”, increíblemente la moral de la población ha subido como la espuma, ¡qué injusto fue unos años después deportar al bueno de Froilan a Venezuela e instaurar la I República Castellana!

Afortunadamente las guerras entre los estados ibéricos han sido siempre incruentas. Aprovechando la debilidad de los “Estados Confederados Castellanos”, cincuenta mil vizcaínos cruzaron en tromba por lo que un día se llamó A8 y se lanzaron indiscriminadamente a beber txikitos y a ponerse ciegos de pintxos de txangurro y chatka. Berdea Martxa se llamó el acontecimiento, los castellanos todavía no hemos sido capaces de traducir dicha expresión. Tras la gran bacanal y en estado semicomatoso de embriaguez fueron a remojar sus blancos traseros en las playas de Ostende y Brazomar.

Esa era la señal que la inteligencia castellana estaba esperando para materializar su plan de reconquista. El astuto ministro de defensa Federico Trilerillo, que a pesar de tener ascendencia murciana nunca fue puesto en duda como castellano centralista de rancio abolengo, releyendo los manuales bélicos de su tatarabuelo, el Vizconde de Perejil, dio con la solución. Cuando el último vizcaíno puso un pié en el agua de forma simultanea miles de altavoces, con una sola voz y millones de megavatios, comenzaron a emitir fandangos y pasodobles a discreción.

Cuando sonó “España Cañí” los pobres vizcaínos huyeron a nado dando alaridos de terror, era tal su desazón que remontaron la ría a toda velocidad y se pasaron de largo Bilbao llegando hasta Basauri. Más tarde Trilerillo fue juzgado por crímenes contra la humanidad por usar armas psíquicas, pero en Castro tiene una estatua y un busto en bronce. Dicen que todavía cuando en el Festival de Ibervisión una concursante aparece vestida de faralaes alguno de los allí presentes aúlla a la luna mientras se retuerce víctima de tremendas convulsiones.

Pero esa ya es otra historia que contaré otro día.



Para Anniehall, mi seguidora número 1

martes, 22 de diciembre de 2009

ECC - La formación del estado


Año 2599. “Alcorcón 4-0” es ahora un barrio residencial de la colonia “Madripolis”, capital de los “Estados Confederados Castellanos” (ECC), pequeño estado mesetario que hace varios siglos formaba parte de un país llamado España. Pero de eso ya casi nadie se acuerda, incluso hay quien lo duda y comenta que es otro invento más del imperialismo castizo. Un invento tan absurdo como afirmar que un día existió un parque en el medio de la ciudad e incluso un bosque cerca de un palacio llamado real. ¿Bosques? ¿Palacios? ¿Rey? ¡Qué estupidez! A otro ciberperro con ese hueso.

Los más audaces, en el colmo de la desfachatez, afirman que fueron navíos castellanos los que descubrieron América, ¡y que eran de madera!, claro, son la misma gentuza que niega que el primer hombre que pisó Marte nació en Andoain y que fue enviado al planeta rojo propulsado por un golpe certero de un aizkolari. Ya lo dijo el comandante Egibar cuando dio con su gorda cabeza en el polvo marciano “es un gran testarazo para un simple mortal pero un coscorrón para un vasco”. Milagrosamente Marte sigue en su orbita.

Se cree que fue a mediados del siglo XXI cuando se produjo la gran rebelión de las naciones periféricas contra el estado opresor castellano. La verdad es que no quedan pruebas que lo confirmen o lo desmientan porque justo unos meses antes los inquisidores de la SGAE, cuales Torquemadas de la era digital, habían requisado todos los soportes electrónicos al grito de “Antes la barbarie que copiar ilegalmente un disco de Teddy Bautista”. Y la barbarie llegó, y más tarde comenzó la quema indiscriminada de libros, pero eso ya no sorprendió a nadie.

Hubo un momento en el que nadie quería ser español. Los castellanos empezaron a tener miedo de salir de los límites de Castilla porque por todas las partes eran perseguidos y acusados de los más tremendos crímenes. El simple hecho de expresarse en su propio idioma traía represalias físicas y morales y eso que ya casi nadie comprendía lo que querían decir. Los pobres nunca llegaron a entender esa animadversión, ellos a lo único que aspiraban era sacar adelante a sus familias lo mejor posible, sin meterse con nadie, a base de atascos, trabajos mal pagados, y jornadas maratonianas, pero los demás les acusaban de despotismo, de negarles su identidad, de robarles el pan y de mil cosas peores. Estaba claro, te podían perdonar el pecado original pero nadie te podía perdonar haber nacido en la meseta.

Y el momento llegó, los castellanos acorralados cedieron a las pretensiones de sus otrora hermanos y vecinos y España desapareció. La capitulación fue dolorosa, de un día para otro los castellanos se habían quedado sin pulpo a feira, sin pan tumaca y sin pescaito frito, una tragedia. A partir de entonces estaban condenados a sobrevivir a base de cocido, pisto manchego y morcillas de Burgos. Las flatulencias y las indigestiones comenzaron a hacer mella en la moral de la población. Desesperados y para librarse del bloqueo comercial al que iban a ser sometidos renunciaron a todo con una única condición, necesitaban un puerto de mar.

Tras buscar mil soluciones insatisfactorias alguien por azar dio con la solución. Encontró en los fondos de un museo, antes de que también quemaran los museos por ser fuentes de libertad e imaginación, un mapa de la España de 1970. Sabemos por los restos arqueológicos descubiertos de la época que gobernaba por entonces un señor llamado Caudillo, además parecía contar con la gracia de otro señor llamado Dios, desde luego vista la cara que tenía Don Caudillo en las monedas él y Dios tenían que ser unos tipos muy graciosos. La solución estaba clara, los “Estados Confederados Castellanos” serían constituidos por los que un día se llamó “Castilla la nueva” y “Castilla la vieja”.

Durante la negociación los leoneses llenos de júbilo les hacían cortes de mangas a los vallisoletanos, riojanos y cantabros tampoco parecían muy dispuestos a renunciar a su libertad y pusieron miles de trabas manifestándose por las calles. Se hizo una conferencia en Santander para firmar el tratado de secesión, al llegar la delegación euskaldún su máximo representante, Ibarretxe III, hizo un gracioso comentario sobre el origen de Santander, según él Santander fue fundado por San Ander, un santo muy milagroso y por supuesto con RH negativo. Simultáneamente una delegación alavesa pidió asilo político en Logroño por considerarse plenamente castellana. Los alaveses les contaron, para gran asombro del personal, que Gasteiz una vez se llamó Álava. Fue así hasta que casi dos siglos antes llegó hasta allí un tal Sabino, procedente de Vizcaya, haciendo gracias sobre el RH de la Virgen Blanca. En ese momento se disolvieron las manifestaciones y cántabros y riojanos firmaron la adhesión incondicional al nuevo estado.

Los castellanos daban vítores de alegría por las calles por haber recuperado las anchoas y el reserva de rioja a su gastronomía, se perdió la cecina, eso sí, pero a cambio se firmo un tratado de libre comercio con Salamanca para la importación sin restricciones de productos ibéricos. Como contrapartida se adquirió el firme compromiso de enviar anualmente mil estudiantes en celo a los colegios mayores de su universidad, pero claro, eso fue antes de que también prohibieran las universidades porque era mejor tener borregos que gente con cultura.

Éste creemos que fue el origen de nuestro estado, han pasado cientos de años y cientos de cosas, aún recordamos con pavor cómo subieron las aguas hasta los límites actuales y de cómo todos querían entonces ser castellanos.
Pero esa es otra historia que ya contaré otro día.